miércoles, 7 de mayo de 2008

S.O.S Familia

"He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día del Señor, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición." (Malaquías 4:5-6)

La familia es la primera y más significativa institución humana, constituida por Dios en el momento mismo de la creación del primer hombre y la primera mujer.Es un factor determinante en cualquier sociedad humana. Representa la primera autoridad que el hombre aprende a respetar. Seno de formación de los más elementales valores éticos y morales.Una sociedad que pretenda poseer elevadas normas y valores sociales debe prestar atención a la salud de las familias que la conforman.
Siendo la familia el núcleo básico que integra la amalgama de la sociedad, es sencillo comprender que cualquier disfunción dentro de esta unidad básica se proyectará magnificada hacia la segunda y viceversa. Familias disfuncionales conllevarán sin discusión a la formación de una sociedad disfuncional.
No pretendo pasar por socióloga o por psicóloga, ni siquiera pretendo simular que poseo conocimientos avanzados sobre este tema, sin embargo, Dios me ha dotado (como a todos los seres humanos) de la capacidad de razonar, y ejercitándola me percato que nuestra sociedad cubana necesita prestar más atención a sus familias.
En estos momentos se intenta sensibilizar a la sociedad cubana con idea de que "familias" conformadas por dos personas de igual sexo puede funcionar como una familia típica y poseer iguales derechos y deberes que la familia tradicional.
En los medios de difusión masiva se está prestando especial interés al tema del reconocimiento de los derechos gay, aunque saben que un país donde por muchísimo tiempo la homosexualidad constituía un hecho casi delictivo, no se puede borrar de la noche a la mañana los sentimientos de rechazo y expresan que las medidas en favor de los derechos homosexuales se irán adoptando poco a poco, dependiendo de la sensibilización de la población. He dicho en otra ocasión que no promuevo la discriminación de los homosexuales, los cuales como seres humanos han sido hechos a imagen y semejanza de Dios, pero como cristiana debo estar en desacuerdo con este "proceso de sensibilización" al cual le están concediendo especial atención como si quisieran catalizar la descomposición de los valores que aun conservamos.
Tomemonos un minuto para meditar. Lamento mucho no poseer estadísticas oficiales (no conozco siquiera si se han publicado) pero puede afirmarse sin temor a errar que el porciento de familias disfuncionales en Cuba ha crecido exorbitantemente. Datos extraoficiales sitúan la tasa de divorcios producidos en el año 1999 en 69.9 por cada 100 matrimonios. Alarmante número que indica que una mayor cantidad de cubanos ha crecido en hogares monoparentales o disfuncionales.
Hoy preocupa el número creciente de hechos delictivos e indisciplinas sociales cometidos por los jóvenes cubanos. Dicha preocupación se manifiesta en el gran número de trabajos periodísticos que se han publicado abordando el tema. ¿A caso no es obvio que no puede esperarse nada mejor de una sociedad conformada por familias disfuncionales?
Todos sabemos que el deterioro de la sociedad es el reflejo de la descomposición de sus núcleos básicos, y analistas coinciden en señalar que el producto social de las desitegración familiar es:
- Aumento en la delicuencia juvenil.
- Elevación del número de homicidios.
- Proliferación de las indisciplinas de caracter social.
- Aumento del número de deserciones escolares por parte de los jóvenes.
- Mayor número de embarazos no deseados, lo cual implica un ascenso en la cantidad de abortos provocados.

Un estudio publicado por la Revista Cubana de Pediatría sobre la influencia del medio familiar en niños de 9 a 11 años sobre una muestra de 12 niñas y 18 niños con trastornos de agresividad, revela los siguientes resultados:
(http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-75312002000200007)

"...podemos decir que las características del medio familiar de los niños con manifestaciones agresivas fueron: malas condiciones de vivienda (83,3 %), el nivel de escolaridad promedio de los padres fue de noveno grado (66,7 %), el 63,4 % de los padres no tenía vínculo laboral y el 70 % tenía una integralidad social mala, la agresividad se demostró en el 90 % de los casos y el 100 % de las familias eran impulsivas y disfuncionales. El cumplimiento de la función educativa tenía dificultades en el 76,7 % de los familiares de los niños con manifestaciones agresivas. Se halló que la figura principal en la educación de estos niños en el 56 % de los casos no recae en la figura paterna. Se comprueba que existe relación entre las características del medio familiar y las manifestaciones de conductas agresivas de los niños."

Estos entre otros son los frutos del mal funcionamiento de la familia en cualquier sociedad humana. No quiero imaginar los frutos que se cosecharán cuando los hogares sean formados por dos personas del mismo sexo, y los niños crezcan sin poder discernir correctamente los patrones y roles dentro de la familia humana. Hoy en día los niños que se educan con una sola de las dos figuras parentales poseen mayores riesgos de desarrollar traumas, que a veces no llegan a reconocerse, pero que se plasman en su comportamiento social y en su vida futura. Imagine usted qué será de los niños que crecen dentro de un hogar donde sea imposible definir con certeza cual es mamá y cual papá.