“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:19-20.
El último mandato de Nuestro Señor, justo antes de su ascensión, fue esparcir las Buenas Nuevas de Salvación hasta el último confín del mundo. Sus discípulos recibieron esta comisión de manera directa y nosotros con ellos, al estar fundamentados sobre la doctrina de los profetas y los apóstoles.
Existen dos razones fundamentales por las cuales todo cristiano debe verse impelido a proclamar el Evangelio de Vida. La primera, amamos a Dios y Dios nos lo ha ordenado. Por respeto, amor y obediencia hemos de cumplir sus preceptos y como su orden directa, dicha de modo que no queda lugar a las dudas, es “id y haced discípulos”, un cristiano genuino sentirá la necesidad de hacer aquello que su Señor le manda. La segunda, amamos a nuestro prójimo. Lo ilustro con un ejemplo, suponga usted que alguien nota en plena madrugada una casa donde se ha desatado un incendio y sabe con certeza que por causa de la hora toda la familia se encuentra durmiendo plácidamente ignorando la terrible amenaza que sobre ellos se cierne. Si dicha persona no avisare a sus vecinos del peligro que corren su actitud podría ser considerada no como una simple indolencia, sino como una actitud criminal. De este mismo modo, un cristiano, conocedor de las bienaventuranzas que una persona experimenta al recibir a Jesús como Señor de su vida y a sabiendas del horrendo destino final de los hombres sin Dios, necesita avisar con urgencia a todos, para que siendo advertidos se salven de las llamas eternas. Si ignoramos esta necesidad seríamos también indolentes y viles. Amamos a Dios y amamos al prójimo como nos ordena el Señor de nuestras vidas, por lo tanto predicamos.
Sin embargo, a pesar del mandamiento y la disposición a obedecerlo, existen obstáculos externos que, si bien no impiden, dificultan la labor misionera de la Iglesia en nuestro país. Para ser justos, hemos de reconocer que en la última década como iglesia cubana hemos gozado de una mayor apertura y aceptación por parte de las autoridades, a pesar de ello queda aún mucho terreno por ganar. Este tema no es en lo absoluto materia vencida.
Sabemos que en todos los lugares existen personas, las cuales, como un disfraz, adoptan posturas y “credos” para obtener de ellos beneficios y dividendos. La Iglesia de Jesucristo tampoco está exenta de este peligro, pero el exceso de regulaciones que frena el saludable desempeño de las comunidades cristianas no es la respuesta. No abogamos por el anarquismo, las leyes son útiles y necesarias, pero defendemos la postura de permitir una flexibilización en las regulaciones para la plantación de nuevas misiones y la adquisición de nuevos templos.
La iglesia de Jesucristo tiene una función social, mostrar a Dios a la comunidad, a través del ejercicio de la misericordia y la proclamación de las Buenas Nuevas de Salvación. Ninguna de estas dos formas de acción puede resultar nociva a la sociedad. Ganando cristianos el Reino de Dios ganan las familias mejores padres y madres. Ganando hijos el Señor gana el país ciudadanos más obedientes de las leyes, personas con principios y valores más elevados quienes serán un influencia positiva para sus colegas, amigos y vecinos y servirán de ejemplo en una sociedad donde se busca precisamente rescatar valores éticos y morales. No es, ni puede ser malo que el Reino de Dios se expanda y crezca, pues al crecer el Reino de Dios aumentan el amor y la paz, que a final de cuentas toda sociedad humana necesita.
¿Como pueblo de Dios qué podemos hacer para superar las barreras y que el Evangelio fluya como un río impetuoso? La respuesta es simple: Predica la Palabra. Insta a tiempo y fuera de tiempo. No solo en los templos está el Señor. Dios está con cada hijo suyo que en una guagua, en una cola de farmacia o del agro, en una conversación con su vecino, sabe decir lo que Jesús hizo en él, y puede transmitir las esperanzas de salvación que ahora alientan su corazón al abatido y al desesperado. La iglesia primitiva no comenzó su expansión construyéndose templos fastuosos que luego se llenarían de fieles, su eclosión tuvo lugar en los hogares de los hermanos, reunidos en lo que hoy llamamos células de oración. Cada creyente que tiene un techo tiene la responsabilidad de convertirlo en un templo.
La iglesia no es un edificio. La iglesia es la comunidad de fieles que se reúnen en el nombre del Señor bajo un árbol, en un parque, en una azotea o en la sala de una casa. Lo que nos hace iglesia no es la posesión de una personalidad jurídica (algo de lo que no niego su necesidad) ni la posesión de una edificación llamada templo (tampoco niego la comodidad que esto representa y sus ventajas).
Porque Jesús es la "piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa", sobre Él se edifica la verdadera iglesia, la que encuentra su fundamento en la doctrina de los apóstoles y profetas y tiene por única cabeza mística al Nazareno quien la compró con su sangre, por esta razón la iglesia de Jesucristo es un organismo vivo, que se expande desafiando el tiempo y las dificultades y que solo dejará de anunciar la verdad para la cual fue comisionada en el glorioso día final de Su segunda venida. Este cuerpo, al cual pertenecemos, desea con todas sus fuerzas que todos los escogidos lleguen a su reposo en Dios. Iglesia Cristiana Reformada, levántate, sacúdete el polvo y predica. Nada te detenga. Reformado cristiano da tu casa para que nazca en ella una iglesia, funda una célula y la bendición del Señor será con tu hogar y los tuyos. Esfuérzate y sé muy valiente porque el Señor tu Dios estará contigo (Josué 1:9).
viernes, 23 de abril de 2010
La Vulgata Latina. Dios hablando el idioma del pueblo.
“Non nobis Domine, non nobis sed tuo nomini da gloriam” (Vulgata- Salmo 113:9)
I- La necesidad.
Hasta principios del siglo V se tenían algunas colecciones de los texto bíblicos traducidos al latín en forma de manuscritos. Según algunos eruditos, muchas de estas traducciones no fueron preparadas para el uso de la iglesia entera, sino preparadas ad hoc para el uso de comunidades cristianas locales y no se podía hallar uniformidad en las traducciones existentes. Esta colección de traducciones de latinas de la Palabra de Dios se conoce como Vetus Latina y estaban escritas en el más rancio latín antiguo y el mismo Agustín de Hipona en “De Doctrina Cristiana (2,16)” lamenta la abundancia de anacolutos o solecismos existentes, los cuales oscurecían la interpretación del texto. Otros estudiosos se inclinan, sin embargo, a pensar que hasta entonces existía una única traducción conocida como Ítala, debido a que, aunque se considera que fue preparada en África en el siglo segundo, fue revisada en Italia, de ahí su nombre. Sea que existiesen muchas colecciones parciales de traducciones o una sola traducción con muchas revisiones que le introdujeron cambios sustanciales, lo cierto es que no se contaba con una traducción confiable, sino con un conjunto de textos que por las copias y las revisiones, más las imprecisiones propias de la traducción se encontraban corruptos.
Un ejemplo clásico lo constituye la siguiente cita de Salmos 122:6, del “Salterio Galicano”, el cual es nombrado de esa forma debido a que fue recibido en las Galias en la época de los Reyes Carolingios. La traducción al latín de este Salmo contenido en el Salterio es: Rogate quae ad pacem sunt Ierusalem, es decir, "rogad a los que están por la paz de Jerusalén". La versión de la Vetus Latina procura respetar el orden y el uso de las palabras del original griego de la Septuaginta. Por contraste, San Jerónimo, en versión posterior sobre textos originales hebreos, traduce el verso de la cita como "rogate pacem Ierusalem", es decir, "rogad por la paz de Jerusalén".
II- La composición.
Debido al problema anteriormente mencionado, el Papa Dámaso I encarga a Jerónimo, en 382, una traducción en latín corriente.Con el objetivo de que fuera más entendible y más exacta que sus predecesoras, traduce Jerónimo su vulgata editio (edición vulgar o popular), tomando su nombre de esta frase se le denominó Vulgata Latina.
La labor de Jerónimo comenzó con la comisión papal de revisar la traducción de los cuatro Evangelios empleando los mejores textos del griego, tarea que a la muerte de Dámaso I, en 834, ya había completado en detalles, sin embargo su empresa se hizo más ambiciosa hasta extenderse a la traducción de la totalidad de la Biblia. Al culminar la revisión de los cuatro Evangelios Jerónimo escribió:
“Tú me obligas a crear una obra nueva, de una vieja, y al mismo tiempo obrar como un árbitro sobre ejemplares bíblicos, después que estos están ampliamente distribuidos [desde tiempo] en todo el mundo, y donde estas difieren, decidir cuales concuerdan con los auténticos textos griegos. Es una tarea que exige igualmente tanta entrega amorosa, como es peligrosa y temeraria, de juzgar a otros y estar, al mismo tiempo, bajo el juzgamiento de todos; intervenir alterando en el lenguaje de un anciano y regresar a los días de su primera infancia, a un mundo ya envejecido. ¿Aunque se encontrase a uno sólo, sea instruido o no, que no me llame a viva voz un falsificador y un sacrílego, porque tuve la osadía de agregar, cambiar o corregir en los antiguos libros [latinos], apenas tome en su mano este tomo [la revisión de los evangelios], y descubra, lo que aquí lee, que no esté en el gusto de aquel, que alguna vez haya asimilado? Dos consideraciones empero, que me consuelan y me hacen cargar este odio: por un lado, que tú, en rango superior a todos los demás obispos, me has ordenado hacer esto; y por otro lado que, como también tienen que confirmar mis difamadores, que en tipos de lecturas, que difieren entre sí, es difícil encontrar la verdad. Si habría que tener confianza en los textos latinos, entonces deberían decir: ¿en cuáles? Habiendo casi tantas formas de textos como copias. Si se quiere determinar el texto valedero, a partir de la comparación de varias, ¿por qué no volver a los textos originales griegos y corregir, según estos, todos los errores?, ¿si se remontan a traductores irresponsables o si se trata de ellos como enmendadores para lo peor u osados pero críticos de textos incompetentes o simplemente de adiciones o cambios de copiadores desatentos? ... Yo hablo ahora del Nuevo Testamento: … Mateo, Marcos, Lucas, Juan, ellos fueron retocados por nosotros después de la comparación con textos griegos manuscritos – de cierto antiguos. Pero, para evitar desviaciones demasiado grandes del enunciado latino como se está acostumbrado en las lecturas, hemos mantenido nuestras plumas refrenadas y sólo corregimos allí, donde pareciera que aparecieran variaciones en el sentido, mientras que todo lo demás lo dejamos pasar, tal como estaba” (Preámbulo al Nuevo Testamento; citado por A. M. Ritter, Kirchen- und Theologiegeschichte in Quellen, tomo 1 pág. 181)
Por orden de Agustín, Jerónimo, a pesar suyo, hubo de incluir en su traducción los libros deuterocanónicos. Teniendo conocimiento sobre el canon hebreo, Jerónimo sabía que estos libros no se consideraban inspirados y entendía que no debían incluirse en la Biblia como parte de la Palabra de Dios, a pesar de ello fue forzado a hacerlo y los deuterocanónicos pasaron a formar parte de la Vulgata Latina.
III- La conservación.
En la actualidad sobreviven un buen número de manuscritos tempranos de la Vulgata Editio, de los cuales, el códice Amiatinus datado del siglo VIII es el manuscrito completo más antiguo. Durante la Edad Media, la Vulgata fue víctima de errores inevitables introducidos por causa de las copias realizadas en los monasterios en toda Europa, también se introdujeron, conjuntamente al texto de Jerónimo, textos de su predecesora la Vetus Latina, y notas marginales las cuales se interpolaron erróneamente con el texto durante las copias. De esta forma al comparar las copias existentes se podían encontrar diferencias sustanciales entre ellas y la Vulgata perdió su integridad.
Aproximadamente por el año 550, Casidoro hizo el primer intento de devolver a la Vulgata su original pureza. También Alcuino de York, supervisó y dirigió esfuerzos para copiar una versión de la Vulgata restaurada, la cual presentó a Calomagno en el 801. Ante el advenimiento de la imprenta, los errores humanos se redujeron y su consistencia y uniformidad aumentaron.
IV- La importancia.
La Vulgata Latina constituye la primera gran traducción occidental de la Palabra de Dios y el primer esfuerzo por acercar la Palabra de Dios al pueblo. Como su nombre lo indica la Vulgata pretendió ser una Biblia en el idioma común del pueblo, mérito notable y digno de encomio. A pesar de sus errores innegables, la influencia de la Septuaginta y de su posterior pérdida de pureza, la dedicación de Jerónimo y su esfuerzo por nutrirse para su versión de los originales en hebreo resultan impresionantes. La edición para el pueblo se hizo pronto muy aceptada y su uso se generalizó, de ahí la gran importancia que se le concede.
I- La necesidad.
Hasta principios del siglo V se tenían algunas colecciones de los texto bíblicos traducidos al latín en forma de manuscritos. Según algunos eruditos, muchas de estas traducciones no fueron preparadas para el uso de la iglesia entera, sino preparadas ad hoc para el uso de comunidades cristianas locales y no se podía hallar uniformidad en las traducciones existentes. Esta colección de traducciones de latinas de la Palabra de Dios se conoce como Vetus Latina y estaban escritas en el más rancio latín antiguo y el mismo Agustín de Hipona en “De Doctrina Cristiana (2,16)” lamenta la abundancia de anacolutos o solecismos existentes, los cuales oscurecían la interpretación del texto. Otros estudiosos se inclinan, sin embargo, a pensar que hasta entonces existía una única traducción conocida como Ítala, debido a que, aunque se considera que fue preparada en África en el siglo segundo, fue revisada en Italia, de ahí su nombre. Sea que existiesen muchas colecciones parciales de traducciones o una sola traducción con muchas revisiones que le introdujeron cambios sustanciales, lo cierto es que no se contaba con una traducción confiable, sino con un conjunto de textos que por las copias y las revisiones, más las imprecisiones propias de la traducción se encontraban corruptos.
Un ejemplo clásico lo constituye la siguiente cita de Salmos 122:6, del “Salterio Galicano”, el cual es nombrado de esa forma debido a que fue recibido en las Galias en la época de los Reyes Carolingios. La traducción al latín de este Salmo contenido en el Salterio es: Rogate quae ad pacem sunt Ierusalem, es decir, "rogad a los que están por la paz de Jerusalén". La versión de la Vetus Latina procura respetar el orden y el uso de las palabras del original griego de la Septuaginta. Por contraste, San Jerónimo, en versión posterior sobre textos originales hebreos, traduce el verso de la cita como "rogate pacem Ierusalem", es decir, "rogad por la paz de Jerusalén".
II- La composición.
Debido al problema anteriormente mencionado, el Papa Dámaso I encarga a Jerónimo, en 382, una traducción en latín corriente.Con el objetivo de que fuera más entendible y más exacta que sus predecesoras, traduce Jerónimo su vulgata editio (edición vulgar o popular), tomando su nombre de esta frase se le denominó Vulgata Latina.
La labor de Jerónimo comenzó con la comisión papal de revisar la traducción de los cuatro Evangelios empleando los mejores textos del griego, tarea que a la muerte de Dámaso I, en 834, ya había completado en detalles, sin embargo su empresa se hizo más ambiciosa hasta extenderse a la traducción de la totalidad de la Biblia. Al culminar la revisión de los cuatro Evangelios Jerónimo escribió:
“Tú me obligas a crear una obra nueva, de una vieja, y al mismo tiempo obrar como un árbitro sobre ejemplares bíblicos, después que estos están ampliamente distribuidos [desde tiempo] en todo el mundo, y donde estas difieren, decidir cuales concuerdan con los auténticos textos griegos. Es una tarea que exige igualmente tanta entrega amorosa, como es peligrosa y temeraria, de juzgar a otros y estar, al mismo tiempo, bajo el juzgamiento de todos; intervenir alterando en el lenguaje de un anciano y regresar a los días de su primera infancia, a un mundo ya envejecido. ¿Aunque se encontrase a uno sólo, sea instruido o no, que no me llame a viva voz un falsificador y un sacrílego, porque tuve la osadía de agregar, cambiar o corregir en los antiguos libros [latinos], apenas tome en su mano este tomo [la revisión de los evangelios], y descubra, lo que aquí lee, que no esté en el gusto de aquel, que alguna vez haya asimilado? Dos consideraciones empero, que me consuelan y me hacen cargar este odio: por un lado, que tú, en rango superior a todos los demás obispos, me has ordenado hacer esto; y por otro lado que, como también tienen que confirmar mis difamadores, que en tipos de lecturas, que difieren entre sí, es difícil encontrar la verdad. Si habría que tener confianza en los textos latinos, entonces deberían decir: ¿en cuáles? Habiendo casi tantas formas de textos como copias. Si se quiere determinar el texto valedero, a partir de la comparación de varias, ¿por qué no volver a los textos originales griegos y corregir, según estos, todos los errores?, ¿si se remontan a traductores irresponsables o si se trata de ellos como enmendadores para lo peor u osados pero críticos de textos incompetentes o simplemente de adiciones o cambios de copiadores desatentos? ... Yo hablo ahora del Nuevo Testamento: … Mateo, Marcos, Lucas, Juan, ellos fueron retocados por nosotros después de la comparación con textos griegos manuscritos – de cierto antiguos. Pero, para evitar desviaciones demasiado grandes del enunciado latino como se está acostumbrado en las lecturas, hemos mantenido nuestras plumas refrenadas y sólo corregimos allí, donde pareciera que aparecieran variaciones en el sentido, mientras que todo lo demás lo dejamos pasar, tal como estaba” (Preámbulo al Nuevo Testamento; citado por A. M. Ritter, Kirchen- und Theologiegeschichte in Quellen, tomo 1 pág. 181)
Por orden de Agustín, Jerónimo, a pesar suyo, hubo de incluir en su traducción los libros deuterocanónicos. Teniendo conocimiento sobre el canon hebreo, Jerónimo sabía que estos libros no se consideraban inspirados y entendía que no debían incluirse en la Biblia como parte de la Palabra de Dios, a pesar de ello fue forzado a hacerlo y los deuterocanónicos pasaron a formar parte de la Vulgata Latina.
III- La conservación.
En la actualidad sobreviven un buen número de manuscritos tempranos de la Vulgata Editio, de los cuales, el códice Amiatinus datado del siglo VIII es el manuscrito completo más antiguo. Durante la Edad Media, la Vulgata fue víctima de errores inevitables introducidos por causa de las copias realizadas en los monasterios en toda Europa, también se introdujeron, conjuntamente al texto de Jerónimo, textos de su predecesora la Vetus Latina, y notas marginales las cuales se interpolaron erróneamente con el texto durante las copias. De esta forma al comparar las copias existentes se podían encontrar diferencias sustanciales entre ellas y la Vulgata perdió su integridad.
Aproximadamente por el año 550, Casidoro hizo el primer intento de devolver a la Vulgata su original pureza. También Alcuino de York, supervisó y dirigió esfuerzos para copiar una versión de la Vulgata restaurada, la cual presentó a Calomagno en el 801. Ante el advenimiento de la imprenta, los errores humanos se redujeron y su consistencia y uniformidad aumentaron.
IV- La importancia.
La Vulgata Latina constituye la primera gran traducción occidental de la Palabra de Dios y el primer esfuerzo por acercar la Palabra de Dios al pueblo. Como su nombre lo indica la Vulgata pretendió ser una Biblia en el idioma común del pueblo, mérito notable y digno de encomio. A pesar de sus errores innegables, la influencia de la Septuaginta y de su posterior pérdida de pureza, la dedicación de Jerónimo y su esfuerzo por nutrirse para su versión de los originales en hebreo resultan impresionantes. La edición para el pueblo se hizo pronto muy aceptada y su uso se generalizó, de ahí la gran importancia que se le concede.
lunes, 23 de noviembre de 2009
El evangelio según Saramago.
“Dice el necio en su corazón: No hay Dios” Salmos 14:1
Me dispongo a disertar sobre las profundas manifestaciones anticristianas en la obra del premio nobel de literatura José Saramago, culpable de obras como “El Evangelio según Jesucristo” y su más reciente blasfemia “Caín”.
En lo personal, comprendo muy bien que se proponga negar la existencia de Dios, siendo que ha vivido a sus espaldas, ahora, a sus 87 años, cercano a su encuentro con el Creador, necesita más que nunca que el Dios que ha negado y blasfemado durante toda su vida no exista.
Personalmente no creo en la existencia de la vida extraterrestre, y aunque sé de un sin número de fanáticos y ufólogos, no dedico mi vida a combatirlos o a ofender a los marcianos. El caso de los ateos como Saramago es, en mi opinión, un caso de estudio para la psicología, pues molesto contra “el inexistente” Dios, dedica todas sus fuerzas a blasfemarle. Paradójico, ¿será en verdad ateo?
La opinión manifiesta de este escritor, que entre sus características literarias, se encuentra prescindir del buen uso de los signos de puntuación, quizás mostrando la anarquía y rebeldía que le son innatas, nos revelan a un individuo airado contra Dios, resentido contra la sociedad y acaso odiándose a sí mismo. En su obra “El evangelio según Jesucristo” se propone mostrar a un dios imposible de comprender incluso para su hijo, el cual deseando la libertad de vivir su vida como un hombre, es obligado por su padre a morir en la cruz, poniendo en boca de esta mal hecha caricatura del Hijo la frase: “Hombres, perdonadle, porque no sabe lo que hizo” (Evangelio, p. 341).
Su nuevo libro “Caín” nos “revelan” a un dios injusto y tiránico, el cual, según su opinión, ha sido creado a imagen y semejanza de los hombres. No comprende la razón por la cual sacrificio de Caín es rechazado y aceptado el de Abel, de modo que busca el medio de justificar el fratricidio al mostrarnos a un Abel desnaturalizado y arrogante.
Triste y grosero esbozo de una sociedad desesperanzada es la obra de este autor. No es más que la manifestación del hastío del hombre que ha dado las espaldas a Dios. Hoy muchos se asombran de la decadencia ética y moral con que se vive en la sociedad moderna y vuelven sus ojos para culpar a un Dios, cuyos principios han rechazado, cuya ética han olvidado y cuya ley moral han calificada de obsoleta. Aunque según Saramago la Palabra de Dios es "un manual de malas costumbres" y "un catálogo de crueldades", la misma nos habla del amor a Dios y al prójimo como la ley máxima y suprema del hombre. No con un amor abstracto sino con un amor que se traduce en obras y en acción. Con un amor que quizás este desdichado escritor es incapaz de comprender. Jesús definió y cumplió el amor muriendo voluntaria y libremente en la cruz del Calvario, para traer vida y esperanza al hombre pecador. “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.” Juan 15:13.
Cuando el hombre se erige en Dios de sí mismo y en único rector de su existencia, experimenta una carencia de propósitos y un vacío existencial que trata de llenar rebelándose contra el Dios, el cual niega en su autoengaño. En consecuencia no aporta valores, ni alegría, ni sosiego, pues un hombre o mujer solo puede dar aquello que le es propio y aquello de lo cual está pletórico. Si un ser humano se encuentra lleno de odio, transpirará su odio y en todo cuanto toque dejará su nauseabundo olor. Si un ser humano es feliz y agradecido, convertirá su camino y el de otro en gratitud y será grato para sí y para los demás.
¿Qué es lo que impide a los ateos a creer en la existencia de Dios? ¿Acaso será la escasez de evidencias racionales para ello? Si así fuera, su actitud sería similar a la mía para con los extraterrestres, no encuentro evidencia de su existencia por lo tanto no me preocupan, como tampoco que me enoja que otros sí crean que existen. Sin embargo, al adoptar una actitud agresiva contra la idea de Dios, están manifestando que creen en su existencia más de lo que les gustaría admitir, pues la existencia de Dios implica la existencia de un Supremo Ser quien tiene prerrogativas sobre nosotros al ser nuestro Creador y Sustentador, alguien a quien tendremos que dar cuenta de nuestras obras. Los ateos necesitan desesperadamente negar a Dios porque si Dios no existe no existen ni el juicio y ni el castigo al que tanto temen y no hay a quien rendir cuentas. Quien tanto se esmera por desacreditar a Dios y por negarle, se encuentra gritando agónica y desesperadamente “basta ya de recordarme que Dios es real y que le tengo que dar cuentas”.
Saramago y la sociedad que representa tiemblan ante la idea de Dios “porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas” Jn.3:20. Sin embargo, para él y para todos es la noticia: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” Jn.3:16.
No debemos despreciar al escritor y a los que como él poseen una imagen atrofiada de Dios, más bien, con misericordia y compasión, invitarles al arrepentimiento y guiarle al conocimiento de un Dios que es defensor del huérfano y de la viuda, del pobre y del enfermo. Mostrémosle que el “evangelio según Saramago” no tiene la más mínima relación con el auténtico Evangelio de Jesucristo.
Autores: Eglis Alvarez López y Enrique M. Alvarez Cepero.
Publicado en la Revista: Phronesis de la Iglesia Cristiana Reformada en Cuba.
Me dispongo a disertar sobre las profundas manifestaciones anticristianas en la obra del premio nobel de literatura José Saramago, culpable de obras como “El Evangelio según Jesucristo” y su más reciente blasfemia “Caín”.
En lo personal, comprendo muy bien que se proponga negar la existencia de Dios, siendo que ha vivido a sus espaldas, ahora, a sus 87 años, cercano a su encuentro con el Creador, necesita más que nunca que el Dios que ha negado y blasfemado durante toda su vida no exista.
Personalmente no creo en la existencia de la vida extraterrestre, y aunque sé de un sin número de fanáticos y ufólogos, no dedico mi vida a combatirlos o a ofender a los marcianos. El caso de los ateos como Saramago es, en mi opinión, un caso de estudio para la psicología, pues molesto contra “el inexistente” Dios, dedica todas sus fuerzas a blasfemarle. Paradójico, ¿será en verdad ateo?
La opinión manifiesta de este escritor, que entre sus características literarias, se encuentra prescindir del buen uso de los signos de puntuación, quizás mostrando la anarquía y rebeldía que le son innatas, nos revelan a un individuo airado contra Dios, resentido contra la sociedad y acaso odiándose a sí mismo. En su obra “El evangelio según Jesucristo” se propone mostrar a un dios imposible de comprender incluso para su hijo, el cual deseando la libertad de vivir su vida como un hombre, es obligado por su padre a morir en la cruz, poniendo en boca de esta mal hecha caricatura del Hijo la frase: “Hombres, perdonadle, porque no sabe lo que hizo” (Evangelio, p. 341).
Su nuevo libro “Caín” nos “revelan” a un dios injusto y tiránico, el cual, según su opinión, ha sido creado a imagen y semejanza de los hombres. No comprende la razón por la cual sacrificio de Caín es rechazado y aceptado el de Abel, de modo que busca el medio de justificar el fratricidio al mostrarnos a un Abel desnaturalizado y arrogante.
Triste y grosero esbozo de una sociedad desesperanzada es la obra de este autor. No es más que la manifestación del hastío del hombre que ha dado las espaldas a Dios. Hoy muchos se asombran de la decadencia ética y moral con que se vive en la sociedad moderna y vuelven sus ojos para culpar a un Dios, cuyos principios han rechazado, cuya ética han olvidado y cuya ley moral han calificada de obsoleta. Aunque según Saramago la Palabra de Dios es "un manual de malas costumbres" y "un catálogo de crueldades", la misma nos habla del amor a Dios y al prójimo como la ley máxima y suprema del hombre. No con un amor abstracto sino con un amor que se traduce en obras y en acción. Con un amor que quizás este desdichado escritor es incapaz de comprender. Jesús definió y cumplió el amor muriendo voluntaria y libremente en la cruz del Calvario, para traer vida y esperanza al hombre pecador. “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.” Juan 15:13.
Cuando el hombre se erige en Dios de sí mismo y en único rector de su existencia, experimenta una carencia de propósitos y un vacío existencial que trata de llenar rebelándose contra el Dios, el cual niega en su autoengaño. En consecuencia no aporta valores, ni alegría, ni sosiego, pues un hombre o mujer solo puede dar aquello que le es propio y aquello de lo cual está pletórico. Si un ser humano se encuentra lleno de odio, transpirará su odio y en todo cuanto toque dejará su nauseabundo olor. Si un ser humano es feliz y agradecido, convertirá su camino y el de otro en gratitud y será grato para sí y para los demás.
¿Qué es lo que impide a los ateos a creer en la existencia de Dios? ¿Acaso será la escasez de evidencias racionales para ello? Si así fuera, su actitud sería similar a la mía para con los extraterrestres, no encuentro evidencia de su existencia por lo tanto no me preocupan, como tampoco que me enoja que otros sí crean que existen. Sin embargo, al adoptar una actitud agresiva contra la idea de Dios, están manifestando que creen en su existencia más de lo que les gustaría admitir, pues la existencia de Dios implica la existencia de un Supremo Ser quien tiene prerrogativas sobre nosotros al ser nuestro Creador y Sustentador, alguien a quien tendremos que dar cuenta de nuestras obras. Los ateos necesitan desesperadamente negar a Dios porque si Dios no existe no existen ni el juicio y ni el castigo al que tanto temen y no hay a quien rendir cuentas. Quien tanto se esmera por desacreditar a Dios y por negarle, se encuentra gritando agónica y desesperadamente “basta ya de recordarme que Dios es real y que le tengo que dar cuentas”.
Saramago y la sociedad que representa tiemblan ante la idea de Dios “porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas” Jn.3:20. Sin embargo, para él y para todos es la noticia: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” Jn.3:16.
No debemos despreciar al escritor y a los que como él poseen una imagen atrofiada de Dios, más bien, con misericordia y compasión, invitarles al arrepentimiento y guiarle al conocimiento de un Dios que es defensor del huérfano y de la viuda, del pobre y del enfermo. Mostrémosle que el “evangelio según Saramago” no tiene la más mínima relación con el auténtico Evangelio de Jesucristo.
Autores: Eglis Alvarez López y Enrique M. Alvarez Cepero.
Publicado en la Revista: Phronesis de la Iglesia Cristiana Reformada en Cuba.
martes, 17 de noviembre de 2009
Análisis y comparación entre el sacramento del Bautismo practicado por las iglesias de tradición reformada y la Iglesia Católica Romana. Parte V
IX- Respuestas a posibles objeciones.
Algunos que defiendan el bautismo católico como bautismo válido, el cual debería ser aceptado por los reformados, podrían abogar en su favor aduciendo:
1- Lo practican empleando el elemento y el rito bíblico, por lo cual debería ser considerado válido.
Refutación a esta objeción:
Fácilmente encontramos que no basta con practicar el rito empleando la fórmula bautismal bíblica “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” y emplear el agua como elemento imprescindible en el rito, pues habríamos de aceptar, por ende, el bautismo Mormón, el cual es administrado en el “nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” y empleando como elemento el agua.
Para refutar que debamos aceptar el bautismo Mormón, lo cual se desprenderían del anterior razonamiento empleamos una objeción católica:
“Los requisitos de la Iglesia Católica para reconocer el bautismo son de cuatro tipos: materia del sacramento, su forma, intención del ministro y recta disposición del sujeto.
Con la materia no hay problema: agua. En cuanto a la forma, la fórmula usada por los mormones dice textualmente: "habiendo recibido el mandato de Cristo, yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo", pero, explica el teólogo, no hay verdadera invocación de la Santísima Trinidad porque el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son las tres personas en las que subsiste la única divinidad sino tres dioses que forman una divinidad. ” (La Trinidad de los mormones no es la de los cristianos
La Iglesia no reconoce el bautismo de la secta) http://www.geocities.com/iafobi/materiales/mormones.html
Encontrando que ninguna iglesia genuina aceptaría el bautismo Mormón como válido, este argumento queda sin efecto.
2- Si no aceptamos el bautismo católico estaríamos negando la apostolicidad de la iglesia.
Aun más fácil de refutar es esta objeción que la anterior.
Según la Iglesia Católica Romana, la Iglesia es Católica y Apostólica en tres aspectos:
1. Es plantada en el mundo por los Apóstoles.
2. Se adhiere a las enseñanzas de los Apóstoles.
3. Que continúa en sucesión el ministerio Apostólico.
Es por esta sucesión apostólica que la Iglesia Católica Romana reclama una autoridad única para interpretar la Escritura y para establecer la doctrina; así como la afirmación de tener un líder supremo en el Papa, el cual es infalible (sin error) cuando habla “ex cátedra” – esto es en el ejercicio de su oficio como pastor y maestro de todos los cristianos. Por lo tanto, de acuerdo con la postura católica romana; la enseñanza o tradiciones de la Iglesia Católica Romana, habiendo provenido del Papa, son tan infalibles y autoritativas como las mismas Escrituras. Esta es una de las mayores diferencias entre los católicos romanos y los protestantes, y fue una de las razones fundamentales para la Reforma Protestante.
De acuerdo con la Enciclopedia Católica, esta sucesión apostólica “es encontrada únicamente en la Iglesia Católica” y ninguna “Iglesia separada tiene alguna reclamación válida ante ello.”
Sin embargo, La Reforma Protestante rechazó la “sucesión apostólica”, o a lo menos cambió el concepto, sosteniendo que esto se refiere exclusivamente a quien predica la “verdadera” doctrina, sin importar su conexión con el pasado ni con la Iglesia apostólica.
Las enseñanzas de una iglesia o denominación son autoritativas y obligatorias para los cristianos solo si representan el significado verdadero y una clara enseñanza de la Escritura. Este es un punto importante a considerar, cuando se trata de entender la conexión entre el protestantismo y la Iglesia Católica Romana, y la razón por la que se llevó a cabo la Reforma Protestante.http://www.gotquestions.org/Espanol/Reforma-Protestante.html
Según esto, rechazar el bautismo católico no encierra la negación de ninguna doctrina esencial para la fe cristiana.
3- Los reformadores no se rebautizaron. Significaba esto que aunque reconocían los errores de Roma, reconocían como válido su bautismo.
Respecto a este planteamiento debemos concordar con que Calvino y Lutero consideraron válido el bautismo católico, de hecho, Juan Calvino en La Institución de la Religión Cristiana describe a la Iglesia Católica Romana como la imagen de Babilonia, pero donde aún quedaban reminiscencias de la Verdadera Iglesia, tales como el verdadero bautismo. Esta visión es explicable pues a pesar de todas las atrocidades y corrupciones de la Iglesia de Roma aun no se había producido el Concilio de Trento en el cual se anatemizó la Reforma Protestante y se adoptaron y reafirmaron dogmas heréticos que divorciaron cada vez más a dicha institución humana de la Iglesia de Jesucristo.
XXII: Celebrada el 17 de septiembre de 1562. Doctrina acerca del santísimo sacrificio de la Misa. La Eucaristía se definió dogmáticamente como un auténtico sacrificio expiatorio en el que el pan y el vino se transformaban en la carne y sangre auténticas de Cristo. Reforma de la moral del clero, la administración de fundaciones religiosas y los requisitos para asumir cargos eclesiásticos.
XXV: Celebrada los días 3 y 4 de diciembre de 1563. Decreto sobre el purgatorio. Se reafirman la existencia del purgatorio y la veneración de los santos y reliquias. Reforma de las órdenes monásticas. Supresión del concubinato en eclesiásticos. Se dejó al Papa la tarea de elaborar una lista de libros prohibidos, la elaboración de un catecismo y la revisión del Breviario y del Misal. De la Trinidad y Encarnación (contra los unitarios). Profesión tridentina de fe. Clausura del concilio.
La mayor parte de sus decisiones giraron sobre los siguientes puntos:
1) Contra los protestantes, que admitían como única autoridad la de las Escrituras, afirmando que la tradición (las interpretaciones de los Padres de la Iglesia, los papas y los concilios) constituye, con las Escrituras, uno de los fundamentos de la fe, y que el único texto auténtico de la Biblia es la Vulgata, traducción latina hecha por San Jerónimo, sobre un texto griego del siglo IV.
2) Confirmó y definió los dogmas y prácticas rechazadas por los protestantes (presencia real de Cristo en la Eucaristía en los elementos (transubstanciación), justificación por la fe y por las obras, conservación de los siete sacramentos, las indulgencias, la veneración de la Virgen María y los santos, etc.), fijando con rigor la frontera entre la ortodoxia y la herejía, consumando la ruptura entre la Iglesia Católica y los protestantes.
3) Fortificó la jerarquía y, con ello la unidad católica, al afirmar enérgicamente la supremacía del Papa, «Pastor Universal de toda la Iglesia» e, implícitamente, su superioridad sobre los concilios. El Concilio de Trento tuvo importancia capital, y de las decisiones que adoptó, surgió la Iglesia Católica Apostólica Romana «tradicional». (Es decir se agudizaron los males que la Reforma pretendía corregir).
(Consultado: http://es.wikipedia.org/wiki/Concilio_de_Trento)
Otra explicación clara es que hasta la reforma, esta era la única iglesia visible, por lo tanto, a pesar de su apostasía y pecado, poseía la autoridad bíblica, conferida a la Iglesia de Jesucristo para practicar el sacramento del bautismo, por ende los que antes de la Reforma Protestante habían sido bautizados por la Iglesia Católico Romana, habían sido bautizados con la autoridad de la Iglesia de Cristo. Al producirse la Reforma Protestante, la Iglesia Católica reusó escuchar el llamado de Dios a la pureza y santidad, y persistiendo en su apostasía, al rechazar mediante el Concilio de Trento la obra y labor de los reformadores como necesarias y guiadas por el Señor se colocaba a sí misma en el plano de una institución humana que rompía los lazos con la Iglesia de Jesucristo. Esta es la razón por la cual si bien los reformadores y sus contemporáneos no fueron bautizados al convertirse a la fe protestante, hoy sí es necesario hacerlo con los que provienen de la Iglesia de Roma.
4- Si rechazamos el bautismo católico por motivos doctrinales, deberíamos rechazar también el de las otras confesiones evangélicas.
Si bien algunas iglesias evangélicas no aceptan la idea del bautismo como sacramento, tal es el caso de la Iglesia Pentecostal Asambleas de Dios y la Iglesia Bautista, por solo citar dos ejemplos, estas iglesias le conceden un papel importante dentro de la eclesiología y lo practica con fidelidad a la Palabra, pues niegan el término sacramento, el cual sustituyen por “ordenanza”, que a nuestro juicio significa lo mismo.
El bautismo, además de ser una señal de profesión es también una señal de regeneración o nuevo nacimiento, este es el significado general del bautismo para las iglesias evangélicas, definición con la cual nosotros concordamos.
Otras denominaciones protestantes como la Metodista, sí considera el bautismo como un sacramento.
“Los sacramentos instituidos por Cristo son no sólo señales o signos de la profesión de los cristianos, sino más bien testimonios seguros de la Gracia y Buena voluntad de Dios para con nosotros, por los cuales obra Él en nosotros invisiblemente”. “El bautismo de párvulos debe conservarse en la Iglesia”.
(Artículos de Fe de la IMP, XVI y XVII)
http://www.iglesiametodista.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=288&Itemid=1
Algunos que defiendan el bautismo católico como bautismo válido, el cual debería ser aceptado por los reformados, podrían abogar en su favor aduciendo:
1- Lo practican empleando el elemento y el rito bíblico, por lo cual debería ser considerado válido.
Refutación a esta objeción:
Fácilmente encontramos que no basta con practicar el rito empleando la fórmula bautismal bíblica “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” y emplear el agua como elemento imprescindible en el rito, pues habríamos de aceptar, por ende, el bautismo Mormón, el cual es administrado en el “nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” y empleando como elemento el agua.
Para refutar que debamos aceptar el bautismo Mormón, lo cual se desprenderían del anterior razonamiento empleamos una objeción católica:
“Los requisitos de la Iglesia Católica para reconocer el bautismo son de cuatro tipos: materia del sacramento, su forma, intención del ministro y recta disposición del sujeto.
Con la materia no hay problema: agua. En cuanto a la forma, la fórmula usada por los mormones dice textualmente: "habiendo recibido el mandato de Cristo, yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo", pero, explica el teólogo, no hay verdadera invocación de la Santísima Trinidad porque el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son las tres personas en las que subsiste la única divinidad sino tres dioses que forman una divinidad. ” (La Trinidad de los mormones no es la de los cristianos
La Iglesia no reconoce el bautismo de la secta) http://www.geocities.com/iafobi/materiales/mormones.html
Encontrando que ninguna iglesia genuina aceptaría el bautismo Mormón como válido, este argumento queda sin efecto.
2- Si no aceptamos el bautismo católico estaríamos negando la apostolicidad de la iglesia.
Aun más fácil de refutar es esta objeción que la anterior.
Según la Iglesia Católica Romana, la Iglesia es Católica y Apostólica en tres aspectos:
1. Es plantada en el mundo por los Apóstoles.
2. Se adhiere a las enseñanzas de los Apóstoles.
3. Que continúa en sucesión el ministerio Apostólico.
Es por esta sucesión apostólica que la Iglesia Católica Romana reclama una autoridad única para interpretar la Escritura y para establecer la doctrina; así como la afirmación de tener un líder supremo en el Papa, el cual es infalible (sin error) cuando habla “ex cátedra” – esto es en el ejercicio de su oficio como pastor y maestro de todos los cristianos. Por lo tanto, de acuerdo con la postura católica romana; la enseñanza o tradiciones de la Iglesia Católica Romana, habiendo provenido del Papa, son tan infalibles y autoritativas como las mismas Escrituras. Esta es una de las mayores diferencias entre los católicos romanos y los protestantes, y fue una de las razones fundamentales para la Reforma Protestante.
De acuerdo con la Enciclopedia Católica, esta sucesión apostólica “es encontrada únicamente en la Iglesia Católica” y ninguna “Iglesia separada tiene alguna reclamación válida ante ello.”
Sin embargo, La Reforma Protestante rechazó la “sucesión apostólica”, o a lo menos cambió el concepto, sosteniendo que esto se refiere exclusivamente a quien predica la “verdadera” doctrina, sin importar su conexión con el pasado ni con la Iglesia apostólica.
Las enseñanzas de una iglesia o denominación son autoritativas y obligatorias para los cristianos solo si representan el significado verdadero y una clara enseñanza de la Escritura. Este es un punto importante a considerar, cuando se trata de entender la conexión entre el protestantismo y la Iglesia Católica Romana, y la razón por la que se llevó a cabo la Reforma Protestante.http://www.gotquestions.org/Espanol/Reforma-Protestante.html
Según esto, rechazar el bautismo católico no encierra la negación de ninguna doctrina esencial para la fe cristiana.
3- Los reformadores no se rebautizaron. Significaba esto que aunque reconocían los errores de Roma, reconocían como válido su bautismo.
Respecto a este planteamiento debemos concordar con que Calvino y Lutero consideraron válido el bautismo católico, de hecho, Juan Calvino en La Institución de la Religión Cristiana describe a la Iglesia Católica Romana como la imagen de Babilonia, pero donde aún quedaban reminiscencias de la Verdadera Iglesia, tales como el verdadero bautismo. Esta visión es explicable pues a pesar de todas las atrocidades y corrupciones de la Iglesia de Roma aun no se había producido el Concilio de Trento en el cual se anatemizó la Reforma Protestante y se adoptaron y reafirmaron dogmas heréticos que divorciaron cada vez más a dicha institución humana de la Iglesia de Jesucristo.
XXII: Celebrada el 17 de septiembre de 1562. Doctrina acerca del santísimo sacrificio de la Misa. La Eucaristía se definió dogmáticamente como un auténtico sacrificio expiatorio en el que el pan y el vino se transformaban en la carne y sangre auténticas de Cristo. Reforma de la moral del clero, la administración de fundaciones religiosas y los requisitos para asumir cargos eclesiásticos.
XXV: Celebrada los días 3 y 4 de diciembre de 1563. Decreto sobre el purgatorio. Se reafirman la existencia del purgatorio y la veneración de los santos y reliquias. Reforma de las órdenes monásticas. Supresión del concubinato en eclesiásticos. Se dejó al Papa la tarea de elaborar una lista de libros prohibidos, la elaboración de un catecismo y la revisión del Breviario y del Misal. De la Trinidad y Encarnación (contra los unitarios). Profesión tridentina de fe. Clausura del concilio.
La mayor parte de sus decisiones giraron sobre los siguientes puntos:
1) Contra los protestantes, que admitían como única autoridad la de las Escrituras, afirmando que la tradición (las interpretaciones de los Padres de la Iglesia, los papas y los concilios) constituye, con las Escrituras, uno de los fundamentos de la fe, y que el único texto auténtico de la Biblia es la Vulgata, traducción latina hecha por San Jerónimo, sobre un texto griego del siglo IV.
2) Confirmó y definió los dogmas y prácticas rechazadas por los protestantes (presencia real de Cristo en la Eucaristía en los elementos (transubstanciación), justificación por la fe y por las obras, conservación de los siete sacramentos, las indulgencias, la veneración de la Virgen María y los santos, etc.), fijando con rigor la frontera entre la ortodoxia y la herejía, consumando la ruptura entre la Iglesia Católica y los protestantes.
3) Fortificó la jerarquía y, con ello la unidad católica, al afirmar enérgicamente la supremacía del Papa, «Pastor Universal de toda la Iglesia» e, implícitamente, su superioridad sobre los concilios. El Concilio de Trento tuvo importancia capital, y de las decisiones que adoptó, surgió la Iglesia Católica Apostólica Romana «tradicional». (Es decir se agudizaron los males que la Reforma pretendía corregir).
(Consultado: http://es.wikipedia.org/wiki/Concilio_de_Trento)
Otra explicación clara es que hasta la reforma, esta era la única iglesia visible, por lo tanto, a pesar de su apostasía y pecado, poseía la autoridad bíblica, conferida a la Iglesia de Jesucristo para practicar el sacramento del bautismo, por ende los que antes de la Reforma Protestante habían sido bautizados por la Iglesia Católico Romana, habían sido bautizados con la autoridad de la Iglesia de Cristo. Al producirse la Reforma Protestante, la Iglesia Católica reusó escuchar el llamado de Dios a la pureza y santidad, y persistiendo en su apostasía, al rechazar mediante el Concilio de Trento la obra y labor de los reformadores como necesarias y guiadas por el Señor se colocaba a sí misma en el plano de una institución humana que rompía los lazos con la Iglesia de Jesucristo. Esta es la razón por la cual si bien los reformadores y sus contemporáneos no fueron bautizados al convertirse a la fe protestante, hoy sí es necesario hacerlo con los que provienen de la Iglesia de Roma.
4- Si rechazamos el bautismo católico por motivos doctrinales, deberíamos rechazar también el de las otras confesiones evangélicas.
Si bien algunas iglesias evangélicas no aceptan la idea del bautismo como sacramento, tal es el caso de la Iglesia Pentecostal Asambleas de Dios y la Iglesia Bautista, por solo citar dos ejemplos, estas iglesias le conceden un papel importante dentro de la eclesiología y lo practica con fidelidad a la Palabra, pues niegan el término sacramento, el cual sustituyen por “ordenanza”, que a nuestro juicio significa lo mismo.
El bautismo, además de ser una señal de profesión es también una señal de regeneración o nuevo nacimiento, este es el significado general del bautismo para las iglesias evangélicas, definición con la cual nosotros concordamos.
Otras denominaciones protestantes como la Metodista, sí considera el bautismo como un sacramento.
“Los sacramentos instituidos por Cristo son no sólo señales o signos de la profesión de los cristianos, sino más bien testimonios seguros de la Gracia y Buena voluntad de Dios para con nosotros, por los cuales obra Él en nosotros invisiblemente”. “El bautismo de párvulos debe conservarse en la Iglesia”.
(Artículos de Fe de la IMP, XVI y XVII)
http://www.iglesiametodista.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=288&Itemid=1
Análisis y comparación entre el sacramento del Bautismo practicado por las iglesias de tradición reformada y la Iglesia Católica Romana. Parte IV
VI- Comparación entre el bautismo católico y el bautismo reformado.
Similitudes:
1- Ambos son administrados empleando la formula bautismal: “Yo te bautizo, en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”
2- Ambos emplean como elemento el agua y se aceptan como válidas las tres formas tradicionales de bautizo (inmersión, infusión, y aspersión)
Diferencias:
1- De Definición.
2- De Necesidad.
Católico: Necesidad de medio y de precepto.
Reformado: Solo necesidad de precepto.
3- De Efecto.
Católico:
- Regeneración bautismal.
- Perdón del pecado original, y de los pecados pasados y presentes.
- Remisión del castigo.
Reformado:
El bautismo no es visto como un fin en sí mismo, sino como un medio de gracia, sin embargo la gracia y la salvación no están tan inseparablemente unidas al sacramento del bautismo, de manera que no pueda alguna persona ser regenerada o salvada sin el bautismo, o que todos los que son bautizados sean indudablemente regenerados. (Véase Confesión de Westminster).
VII- Conclusión
Pautas Lógicas de razonamiento.
1- Si no significan lo mismo, entonces no son lo mismo.
Atendiendo a que las diferencias entre el bautismo católico y el bautismo reformado son más y mayores que sus semejanzas.
Atendiendo a que las similitudes que se advierten entre ambos bautismos se encuentran limitadas meramente a la parte ritual, ceremonial del acto y que sus diferencias de concepto y significación son insalvables, y que las mismas son reconocidas también por la Iglesia Católica Romana.
2- El bautismo es un sello de la verdadera iglesia y solo la verdadera iglesia puede administrar el verdadero bautismo.
Por esta causa se recomienda no reconocer el bautismo administrado por una falsa iglesia como bautismo cristiano, siendo que Cristo instituyó el sacramento del bautismo con señal a su Verdadera Iglesia y una falsa iglesia no posee la autoridad conferida por Jesús para practicarlo.
Por extensión se recomienda no reconocer como válido el bautismo administrado por ninguna secta, u organización que llamándose a sí misma iglesia o no, falle en el cumplimiento de los sellos de la Iglesia Verdadera.
VIII- Otras opiniones.
Sobre este tema podemos utilizar las conclusiones e investigaciones de otros hermanos reformados, para esto citamos el Reporte de la Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana de EUA, año 1845 (Traducción de la autora).
“La pregunta presentada a esta Asamblea por el Presbiterio de Ohio, ¿Es el Bautismo en la Iglesia de Roma válido? La pregunta posee una gran importancia práctica y una gravedad extrema. La respuesta a ello debe involucrar a los principios vitales para la paz, la pureza y la estabilidad de la iglesia de Dios. “
"Después de un análisis completo realizado a través de varios días, esta Asamblea ha decidido, por un voto casi unánime, que el bautismo [administrado por la Iglesia Católica Romana], no es válido.
Porque, dado que el bautismo es una ordenanza establecida por Cristo en su Iglesia (Form. Gov, cap. VII, Matt. XXVIII. 19, 20) y debe ser administrado sólo por un ministro de Cristo, debidamente llamado y ordenado para ser un administrador de los misterios de Dios (Directorio, cap. VIII, sec. 1), se deduce que ningún rito administrado por alguien que no sea él mismo debidamente ministro ordenado de la verdadera Iglesia de Dios visible, puede considerarse como una ordenanza de Cristo, sea cual fuere el nombre con el que es llamado, sea cual sea la forma empleada en su administración. Los sacerdotes llamados de la comunión romana no son ministros de Cristo, porque ellos son comisionados como agentes de la jerarquía papal, que no representa a la Iglesia de Cristo, sino el hombre de pecado, apóstata de la verdad, el enemigo de la justicia y de Dios. Ella ha permanecido bajo la maldición de Dios, que ha llamado a su pueblo a salir de ella, que no participar de sus plagas. “
….
"Es la opinión unánime de todas las iglesias reformadas, que el cuerpo del Papa conjunto, aunque una vez una rama de la Iglesia visible, desde hace ya tiempo se encuentra totalmente corrupto, y en apostasía irremediable. Esta era la convicción que condujo a la reforma, y a la separación completa de la comunión con el Papa. Lutero y sus coadjutores, debidamente ordenados presbíteros en el momento de salir de la comunión romana, que entonces, aunque terriblemente corrupta, era la única iglesia visible en los países de su residencia , fueron plenamente autorizados por la Palabra de Dios, para ordenar a los sucesores en el ministerio, y así ampliar y perpetuar las iglesias protestantes como verdaderas Iglesias de Cristo, mientras que la adhesión contumaz de Roma a su corrupción, como se muestra en las decisiones del Concilio de Trento, (que ella adopta como autoridad), la interrumpe de la Iglesia visible de Cristo, como herética e infundada. Esta fue la opinión de los reformadores, y es la doctrina de las iglesias reformadas hasta nuestros días. De acuerdo todo a esto es la decisión de la Asamblea General de nuestra Iglesia, promulgada en 1835 (véase el Acta de la Asamblea General, vol. 8, p. 33) que declara la Iglesia de Roma comp un órgano apóstata.”
http://www.trinityfoundation.org/horror_show.php?id=42
Similitudes:
1- Ambos son administrados empleando la formula bautismal: “Yo te bautizo, en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”
2- Ambos emplean como elemento el agua y se aceptan como válidas las tres formas tradicionales de bautizo (inmersión, infusión, y aspersión)
Diferencias:
1- De Definición.
2- De Necesidad.
Católico: Necesidad de medio y de precepto.
Reformado: Solo necesidad de precepto.
3- De Efecto.
Católico:
- Regeneración bautismal.
- Perdón del pecado original, y de los pecados pasados y presentes.
- Remisión del castigo.
Reformado:
El bautismo no es visto como un fin en sí mismo, sino como un medio de gracia, sin embargo la gracia y la salvación no están tan inseparablemente unidas al sacramento del bautismo, de manera que no pueda alguna persona ser regenerada o salvada sin el bautismo, o que todos los que son bautizados sean indudablemente regenerados. (Véase Confesión de Westminster).
VII- Conclusión
Pautas Lógicas de razonamiento.
1- Si no significan lo mismo, entonces no son lo mismo.
Atendiendo a que las diferencias entre el bautismo católico y el bautismo reformado son más y mayores que sus semejanzas.
Atendiendo a que las similitudes que se advierten entre ambos bautismos se encuentran limitadas meramente a la parte ritual, ceremonial del acto y que sus diferencias de concepto y significación son insalvables, y que las mismas son reconocidas también por la Iglesia Católica Romana.
2- El bautismo es un sello de la verdadera iglesia y solo la verdadera iglesia puede administrar el verdadero bautismo.
Por esta causa se recomienda no reconocer el bautismo administrado por una falsa iglesia como bautismo cristiano, siendo que Cristo instituyó el sacramento del bautismo con señal a su Verdadera Iglesia y una falsa iglesia no posee la autoridad conferida por Jesús para practicarlo.
Por extensión se recomienda no reconocer como válido el bautismo administrado por ninguna secta, u organización que llamándose a sí misma iglesia o no, falle en el cumplimiento de los sellos de la Iglesia Verdadera.
VIII- Otras opiniones.
Sobre este tema podemos utilizar las conclusiones e investigaciones de otros hermanos reformados, para esto citamos el Reporte de la Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana de EUA, año 1845 (Traducción de la autora).
“La pregunta presentada a esta Asamblea por el Presbiterio de Ohio, ¿Es el Bautismo en la Iglesia de Roma válido? La pregunta posee una gran importancia práctica y una gravedad extrema. La respuesta a ello debe involucrar a los principios vitales para la paz, la pureza y la estabilidad de la iglesia de Dios. “
"Después de un análisis completo realizado a través de varios días, esta Asamblea ha decidido, por un voto casi unánime, que el bautismo [administrado por la Iglesia Católica Romana], no es válido.
Porque, dado que el bautismo es una ordenanza establecida por Cristo en su Iglesia (Form. Gov, cap. VII, Matt. XXVIII. 19, 20) y debe ser administrado sólo por un ministro de Cristo, debidamente llamado y ordenado para ser un administrador de los misterios de Dios (Directorio, cap. VIII, sec. 1), se deduce que ningún rito administrado por alguien que no sea él mismo debidamente ministro ordenado de la verdadera Iglesia de Dios visible, puede considerarse como una ordenanza de Cristo, sea cual fuere el nombre con el que es llamado, sea cual sea la forma empleada en su administración. Los sacerdotes llamados de la comunión romana no son ministros de Cristo, porque ellos son comisionados como agentes de la jerarquía papal, que no representa a la Iglesia de Cristo, sino el hombre de pecado, apóstata de la verdad, el enemigo de la justicia y de Dios. Ella ha permanecido bajo la maldición de Dios, que ha llamado a su pueblo a salir de ella, que no participar de sus plagas. “
….
"Es la opinión unánime de todas las iglesias reformadas, que el cuerpo del Papa conjunto, aunque una vez una rama de la Iglesia visible, desde hace ya tiempo se encuentra totalmente corrupto, y en apostasía irremediable. Esta era la convicción que condujo a la reforma, y a la separación completa de la comunión con el Papa. Lutero y sus coadjutores, debidamente ordenados presbíteros en el momento de salir de la comunión romana, que entonces, aunque terriblemente corrupta, era la única iglesia visible en los países de su residencia , fueron plenamente autorizados por la Palabra de Dios, para ordenar a los sucesores en el ministerio, y así ampliar y perpetuar las iglesias protestantes como verdaderas Iglesias de Cristo, mientras que la adhesión contumaz de Roma a su corrupción, como se muestra en las decisiones del Concilio de Trento, (que ella adopta como autoridad), la interrumpe de la Iglesia visible de Cristo, como herética e infundada. Esta fue la opinión de los reformadores, y es la doctrina de las iglesias reformadas hasta nuestros días. De acuerdo todo a esto es la decisión de la Asamblea General de nuestra Iglesia, promulgada en 1835 (véase el Acta de la Asamblea General, vol. 8, p. 33) que declara la Iglesia de Roma comp un órgano apóstata.”
http://www.trinityfoundation.org/horror_show.php?id=42
Análisis y comparación entre el sacramento del Bautismo practicado por las iglesias de tradición reformada y la Iglesia Católica Romana. Parte III
V- Aplicando a la Iglesia Católica Romana la prueba de los sellos de la Iglesia Verdadera.
Calvino explica que hay que conocer la Iglesia verdadera. Esa Iglesia verdadera se reconoce por medio de dos elementos esenciales o dos marcas "infalibles": la predicación sincera de la Palabra de Dios y la administración de los sacramentos (Bautismo y Santa Cena) conforme a la institución de Jesucristo. Es así como conoceremos la Iglesia, pues la promesa de Dios no puede fallar: Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos (Mt. 18:20). Cuando estas marcas o señales no se encuentran claramente expresadas en alguna llamada iglesia aunque tenga la apariencia de serIo y aun si fuera un grupo de personas muy religiosas o pías, ésta ha dejado de ser Iglesia de Dios. Ante los ojos de los reformadores, como Calvino, la Iglesia de Roma había dejado ambas cosas.
La Iglesia de Roma falla al ser analizada a la luz de los signos de la verdadera iglesia pues incumple en el ejercicio fiel de la predicación de la Palabra de Dios, enseñando doctrinas heréticas y abiertamente contrarias a las Sagradas Escrituras, a saber:
1- Negación de la Biblia como única norma de fe, vida y conducta.
Según la Iglesia Católica Romana la teología debe ser formulada de acuerdo con tres principios – Escritura Apostólica, Tradición Apostólica y Magisterio Apostólico (autoridad doctrinal) de la Iglesia. Los dos primeros de estos proveían los datos necesarios para conducir investigaciones teológicas mientras que el tercero servía para formular autoritariamente la interpretación correcta de los datos presentados por las dos fuentes materiales. Así Escritura y Tradición servían como principios materiales de teología, mientras que el Magisterio, al permitirnos saber con seguridad el significado correcto de este material, servían como un principio formal de teología.
http://infocatolica.com/blog/apologeticamundo.php/cat139/
2- La inmaculada concepción de María.
Esta doctrina explica que María nació sin pecado. Surge al entender erróneamente que para que Cristo naciera sin pecado, María no podía tener pecado, ni propio ni heredado (pecado original). Según este razonamiento, los padres de María debieron nacer sin pecados, y así por transitividad, podría demostrarse que Adán y Eva no pecaron.
3- Asunción de María
Asunción de María o Asunción de la Virgen es la creencia, de acuerdo a la tradición y teología de la Iglesia Ortodoxa y de la Iglesia Católica, de que el cuerpo y alma de la Virgen María fueron llevados al cielo después de terminar sus días en la tierra.
Este traslado es llamado Assumptio Beatæ Mariæ Virginis (Asunción de la Bienaventurada Virgen María) por los católicos romanos, cuya doctrina fue definida como dogma (verdad de la que no puede dudarse) por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950. http://es.wikipedia.org/wiki/Asunci%C3%B3n_de_Mar%C3%ADa
4- María corredentora y mediadora.
“ ... si María fue asociada por voluntad de Dios a Cristo Jesús, principio de la salud, en la obra de la salvación espiritual, Y lo fue de modo semejante a aquel que Eva fue, asociada a Adán, principio de la muerte, así se puede afirmar que nuestra Redención se efectuó según cierta recapitulación, por la cual el género humano, sujeto a la muerte por causa de una virgen, se salva también por medio de una Virgen"« (Pío XII, Enc. Ad coeli reginam).
5- Maria reina del cielo.
La razón por la que la Santísima Virgen María es Reina se fundamenta teológicamente en su divina Maternidad y en su función de ser Corredentora del género humano. (Artículo: La santísima virgen es reina) http://www.encuentra.com/articulos.php?id_sec=28&id_art=537&id_ejemplar=0
Bonifacio IX
"La Virgen Regia, flor de santidad, concibió siendo virgen al Redentor de las naciones"..."La misma Reina de los Cielos"..."como esclava humilde, aunque convertida ya en Madre del Señor, fue a la montaña a lo de su parienta Isabel...".
Bula "Superni Benignitas" en la que establece la fiesta de la Visitación, 9 de Noviembre de 1390.
Sixto V
"Cuando piadosamente investigamos los insignes e inefables merecimientos con que la Madre de Dios, Santa Virgen María, gloriosa Reina de los Cielos, antepuesta a las moradas estelares, espléndidamente brilla como Estrella de la mañana..." (siguen otras alabanzas a la Virgen).
Bula "Nova Ineffabilis", en la que confirma y amplía las gracias concedidas al Santo Rosario, 30 de Enero de 1586.
6- Infalibilidad Papal.
En la teología de la Iglesia Católica Romana la infalibilidad pontificia constituye un dogma, según el cual, el Papa está preservado de cometer un error cuando él promulga o declara, a la Iglesia, una enseñanza dogmática en temas de fe y moral bajo el rango de solemne definición pontificia o declaración ex cathedra; como toda verdad de fe, no se presta a discusión de ninguna índole.
Esta doctrina es una definición dogmática establecida en el Concilio Vaticano I de 1870. La Infalibilidad pontificia no quiere decir que el Papa esté a salvo del pecado, ni que esté libre de cometer errores. Respecto a la guía doctrinal de la iglesia, la enseñanza del Papa es infalible cuando es promulgada como solemne definición pontificia, asegurado siempre por la asistencia personal del Espíritu Santo.
La Constitución Dogmática Pastor Æternus, promulgada por el Papa Pío IX el 18 de julio de 1870, tras haber sido elaborada y aprobada por el Concilio Ecuménico Vaticano I, contiene la definición solemne del Dogma de la Infalibilidad Pontificia, que es del tenor literal siguiente:
"...con la aprobación del Sagrado Concilio, enseñamos y definimos ser dogma divinamente revelado que el Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, esto es, cuando, ejerciendo su cargo de Pastor y Doctor de todos los cristianos, en virtud de su Suprema Autoridad Apostólica, define una doctrina de Fe o Costumbres y enseña que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por lo mismo, las definiciones del Obispo de Roma son irreformables por sí mismas y no por razón del consentimiento de la Iglesia. De esta manera, si alguno tuviere la temeridad, lo cual Dios no permita, de contradecir ésta, nuestra definición, sea anatema."
Estos entre otros (purgatorio, regeneración bautismal del cual no se trata en este punto pues se abundó sobre el tema con anterioridad, la intercesión de los santos, etc) demuestran el desapego de la Iglesia Católica Romana por la sana predicación de las Escrituras.
Por lo cual podemos afirmar que no pasa el examen de los sellos de la iglesia verdadera, al no ejercer una predicación del Evangelio.
Calvino explica que hay que conocer la Iglesia verdadera. Esa Iglesia verdadera se reconoce por medio de dos elementos esenciales o dos marcas "infalibles": la predicación sincera de la Palabra de Dios y la administración de los sacramentos (Bautismo y Santa Cena) conforme a la institución de Jesucristo. Es así como conoceremos la Iglesia, pues la promesa de Dios no puede fallar: Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos (Mt. 18:20). Cuando estas marcas o señales no se encuentran claramente expresadas en alguna llamada iglesia aunque tenga la apariencia de serIo y aun si fuera un grupo de personas muy religiosas o pías, ésta ha dejado de ser Iglesia de Dios. Ante los ojos de los reformadores, como Calvino, la Iglesia de Roma había dejado ambas cosas.
La Iglesia de Roma falla al ser analizada a la luz de los signos de la verdadera iglesia pues incumple en el ejercicio fiel de la predicación de la Palabra de Dios, enseñando doctrinas heréticas y abiertamente contrarias a las Sagradas Escrituras, a saber:
1- Negación de la Biblia como única norma de fe, vida y conducta.
Según la Iglesia Católica Romana la teología debe ser formulada de acuerdo con tres principios – Escritura Apostólica, Tradición Apostólica y Magisterio Apostólico (autoridad doctrinal) de la Iglesia. Los dos primeros de estos proveían los datos necesarios para conducir investigaciones teológicas mientras que el tercero servía para formular autoritariamente la interpretación correcta de los datos presentados por las dos fuentes materiales. Así Escritura y Tradición servían como principios materiales de teología, mientras que el Magisterio, al permitirnos saber con seguridad el significado correcto de este material, servían como un principio formal de teología.
http://infocatolica.com/blog/apologeticamundo.php/cat139/
2- La inmaculada concepción de María.
Esta doctrina explica que María nació sin pecado. Surge al entender erróneamente que para que Cristo naciera sin pecado, María no podía tener pecado, ni propio ni heredado (pecado original). Según este razonamiento, los padres de María debieron nacer sin pecados, y así por transitividad, podría demostrarse que Adán y Eva no pecaron.
3- Asunción de María
Asunción de María o Asunción de la Virgen es la creencia, de acuerdo a la tradición y teología de la Iglesia Ortodoxa y de la Iglesia Católica, de que el cuerpo y alma de la Virgen María fueron llevados al cielo después de terminar sus días en la tierra.
Este traslado es llamado Assumptio Beatæ Mariæ Virginis (Asunción de la Bienaventurada Virgen María) por los católicos romanos, cuya doctrina fue definida como dogma (verdad de la que no puede dudarse) por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950. http://es.wikipedia.org/wiki/Asunci%C3%B3n_de_Mar%C3%ADa
4- María corredentora y mediadora.
“ ... si María fue asociada por voluntad de Dios a Cristo Jesús, principio de la salud, en la obra de la salvación espiritual, Y lo fue de modo semejante a aquel que Eva fue, asociada a Adán, principio de la muerte, así se puede afirmar que nuestra Redención se efectuó según cierta recapitulación, por la cual el género humano, sujeto a la muerte por causa de una virgen, se salva también por medio de una Virgen"« (Pío XII, Enc. Ad coeli reginam).
5- Maria reina del cielo.
La razón por la que la Santísima Virgen María es Reina se fundamenta teológicamente en su divina Maternidad y en su función de ser Corredentora del género humano. (Artículo: La santísima virgen es reina) http://www.encuentra.com/articulos.php?id_sec=28&id_art=537&id_ejemplar=0
Bonifacio IX
"La Virgen Regia, flor de santidad, concibió siendo virgen al Redentor de las naciones"..."La misma Reina de los Cielos"..."como esclava humilde, aunque convertida ya en Madre del Señor, fue a la montaña a lo de su parienta Isabel...".
Bula "Superni Benignitas" en la que establece la fiesta de la Visitación, 9 de Noviembre de 1390.
Sixto V
"Cuando piadosamente investigamos los insignes e inefables merecimientos con que la Madre de Dios, Santa Virgen María, gloriosa Reina de los Cielos, antepuesta a las moradas estelares, espléndidamente brilla como Estrella de la mañana..." (siguen otras alabanzas a la Virgen).
Bula "Nova Ineffabilis", en la que confirma y amplía las gracias concedidas al Santo Rosario, 30 de Enero de 1586.
6- Infalibilidad Papal.
En la teología de la Iglesia Católica Romana la infalibilidad pontificia constituye un dogma, según el cual, el Papa está preservado de cometer un error cuando él promulga o declara, a la Iglesia, una enseñanza dogmática en temas de fe y moral bajo el rango de solemne definición pontificia o declaración ex cathedra; como toda verdad de fe, no se presta a discusión de ninguna índole.
Esta doctrina es una definición dogmática establecida en el Concilio Vaticano I de 1870. La Infalibilidad pontificia no quiere decir que el Papa esté a salvo del pecado, ni que esté libre de cometer errores. Respecto a la guía doctrinal de la iglesia, la enseñanza del Papa es infalible cuando es promulgada como solemne definición pontificia, asegurado siempre por la asistencia personal del Espíritu Santo.
La Constitución Dogmática Pastor Æternus, promulgada por el Papa Pío IX el 18 de julio de 1870, tras haber sido elaborada y aprobada por el Concilio Ecuménico Vaticano I, contiene la definición solemne del Dogma de la Infalibilidad Pontificia, que es del tenor literal siguiente:
"...con la aprobación del Sagrado Concilio, enseñamos y definimos ser dogma divinamente revelado que el Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, esto es, cuando, ejerciendo su cargo de Pastor y Doctor de todos los cristianos, en virtud de su Suprema Autoridad Apostólica, define una doctrina de Fe o Costumbres y enseña que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por lo mismo, las definiciones del Obispo de Roma son irreformables por sí mismas y no por razón del consentimiento de la Iglesia. De esta manera, si alguno tuviere la temeridad, lo cual Dios no permita, de contradecir ésta, nuestra definición, sea anatema."
Estos entre otros (purgatorio, regeneración bautismal del cual no se trata en este punto pues se abundó sobre el tema con anterioridad, la intercesión de los santos, etc) demuestran el desapego de la Iglesia Católica Romana por la sana predicación de las Escrituras.
Por lo cual podemos afirmar que no pasa el examen de los sellos de la iglesia verdadera, al no ejercer una predicación del Evangelio.
Análisis y comparación entre el sacramento del Bautismo practicado por las iglesias de tradición reformada y la Iglesia Católica Romana. Parte II
IV- El bautismo para la Iglesia Católica Romana
(Material de Consulta: La Enciclopedia Católica. http://ec.aciprensa.com/b/bautismo.htm)
Credo de Pio IV.
Confieso también que hay siete verdaderos y propios sacramentos de la nueva Ley, instituidos por Jesucristo, Señor nuestro, y necesarios para la salvación del género humano, aun cuando no lo sean todos para cada individuo en particular, a saber: bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, extremaunción, orden y matrimonio; y que estos sacramentos confieren la gracia; y que de entre ellos, el bautismo, la confirmación y el orden no pueden reiterarse sin sacrilegio. Recibo también y acepto los ritos de la Iglesia católica, recibidos y aprobados en solemne administración de los sacramentos.
DEFINICIÓN
El Catecismo Romano [Ad parochos, De bapt., 2, 2, 5] define el bautismo así: El bautismo es el sacramento de regeneración por medio de agua en la palabra (per aquam in verbo). Santo Tomás de Aquino (III:66:1) da esta definición: "El bautismo es la ablución externa del cuerpo, llevado a cabo con la forma prescrita de palabras." Teólogos posteriores generalmente distinguen formalmente entre la definición física y la metafísica de este sacramento. Por la primera entienden la fórmula expresando la acción de ablución y pronunciación de la invocación de la Trinidad; por la última, la definición: "Sacramento de regeneración" o aquella institución de Cristo por la cual renacemos a la vida espiritual. La definición del Catecismo Romano suma las definiciones física y metafísica del bautismo. "El sacramento de regeneración" es la esencia metafísica del sacramento, mientras que la esencia física se expresa en la segunda parte de la definición, esto es, el lavado con agua (materia), acompañado por la invocación de la Santísima Trinidad (forma). El bautismo es, por lo tanto, el sacramento por el cual nacemos de nuevo del agua y del Espíritu Santo, esto es, por el cual recibimos una vida nueva y espiritual, la dignidad de adopción como hijos de Dios y herederos del reino de Dios.
NECESIDAD DEL BAUTISMO
Los teólogos católicos distinguen una necesidad doble, la cual llaman una necesidad de medios (medii) y una necesidad de precepto (præcepti). La primera (medii) indica una cosa a ser tan necesaria que, si falta (por culpabilidad), no puede obtenerse la salvación. La segunda (præcepti) se tiene cuando una cosa es sin duda tan necesaria que no puede omitirse voluntariamente sin pecar; sin embargo, la ignorancia del precepto o la incapacidad para cumplirlo, excusa la observancia. El bautismo se considera necesario tanto en medii y præcepti.
San Agustín (III De Anima) dice "Si deseas ser Católico, no creas, ni digas, ni enseñes, que los infantes que mueren antes del bautismo pueden obtener el perdón del pecado original".
EFECTOS DEL BAUTISMO
Para la Iglesia de Roma, el bautismo incorpora al creyente católico con el cuerpo místico de Cristo y lo hace participante de todos los privilegios de redención.
En esencia el bautismo provee para el católico:
(1) La Remisión de Todo Pecado, Original y Actual
El Concilio de Trento (Ses. V., can. v) anatematiza a todo aquel que niegue que la gracia de Cristo conferida en el bautismo no perdona la culpa del pecado original; o afirma que todo lo que verdadera y adecuadamente puede ser llamado pecado no es quitado por ese medio.
(2) Remisión del Castigo Temporal
El bautismo no sólo lava el pecado, sino que también remite el castigo por el pecado.
El Concilio de Trento (Ses. V) enseña: "No existe causa de condenación en aquellos que han sido verdaderamente sepultados con Cristo por el bautismo...Nada que demore su entrada al cielo".
SUBSTITUTOS PARA EL SACRAMENTO
Para intentar conciliar el hecho de que algunos cristianos pueden morir sin recibir el bautismo, y que al menos una persona fue confirmada como salva sin haber participado del sacramento del bautismo, los católicos identifican dos tipos de bautismos por analogía.
1- Bautismo por deseo.
Es enseñanza de la Iglesia Católica que cuando el bautismo de agua llega a ser una imposibilidad física o moral, la vida eterna puede ser obtenida por el bautismo por deseo o el bautismo de la sangre.
El Bautismo por Deseo (baptismus flaminis) es descrita por los católicos como una perfecta contrición de corazón, y cada acto de perfecta caridad o amor puro de Dios que contiene, al menos implícitamente, un deseo (votum) del bautismo, en este sentido el bautismo de deseo es aprobado por la Iglesia de Roma como un tipo de bautismo que puede suplir al bautismo como sacramental en agua en su efecto principal, la regeneración bautismal.
2- Bautismo de Sangre
El bautismo de sangre (baptismus sanquinis) es la obtención de la gracia de justificación al sufrir el martirio por la fe de Cristo.
La enseñanza católica es inflexible en este punto, en cuanto a que todos los que parten de esta vida sin bautismo, ya sea de agua, sangre o por deseo, son perpetuamente excluidos de la visión de Dios.
REBAUTISMO
1- Bautismo Condicional.
La Iglesia Católica Romana cree que no todo el bautismo administrado por “herejes” y “cismáticos”, entiéndase protestantes, entre otros, es inválido. Plantea que si se utiliza la materia adecuada (entiéndase agua) y la forma adecuada y durante el rito “se tuviere la intención de llevar a cabo lo que la iglesia lleva a cabo”, entonces es válido.
Ellos afirman que “Si hubiera entre las sectas una forma autorizada para bautizar, y si la necesidad y la importancia verdaderas del sacramento fuera enseñada uniformemente y puesta en práctica entre ellos, habría poca dificultad en cuanto al estatus de los convertidos de las sectas” [Enciclopedia Católica, VII]
Sin embargo, analizando esta afirmación, la tal constituye una clara evidencia de que si al practicarse el bautismo no se está teniendo como concepción que está ocurriendo la regeneración bautismal entonces el bautismo es inválido, por consiguiente, en la práctica, todos los ex protestantes conversos al catolicismo son rebautizados. La Iglesia Católica Romana, fuera del suyo, solamente reconoce como válidos sin discusión el bautismo administrado por la Iglesias Ortodoxas (antiguos católicos).
Al bautismo administrado por la Iglesia de Roma a los provenientes de alguna “secta” se le conoce como “Bautismo condicional” debido a la fórmula bautismal empleada “Si no estás bautizado, entonces yo te bautizo…”
Antes de recibir el bautismo católico, el converso que haya sido previamente bautizado en una iglesia protestante u otra secta deberá hacer una abjuración de su fe antigua.
Si el bautismo es conferido en forma absoluta, el converso no debe hacer abjuración o profesión de fe, ni debe hacer confesión de sus pecados y recibir absolución, debido a que el sacramento de regeneración lava sus ofensas pasadas. Si su bautismo ha de ser condicional, debe primero hacer una abjuración de sus errores, o una profesión de fe, y luego recibir el bautismo condicional, y por último hacer una confesión sacramental seguida de una absolución condicional. Si se juzga que el bautismo previo del converso es ciertamente válido, sólo debe hacer la abjuración o la profesión de fe y recibir la absolución de las censuras en las que hubiera podido incurrir (Excerpta Rit. Rom., 1878).
(Material de Consulta: La Enciclopedia Católica. http://ec.aciprensa.com/b/bautismo.htm)
Credo de Pio IV.
Confieso también que hay siete verdaderos y propios sacramentos de la nueva Ley, instituidos por Jesucristo, Señor nuestro, y necesarios para la salvación del género humano, aun cuando no lo sean todos para cada individuo en particular, a saber: bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, extremaunción, orden y matrimonio; y que estos sacramentos confieren la gracia; y que de entre ellos, el bautismo, la confirmación y el orden no pueden reiterarse sin sacrilegio. Recibo también y acepto los ritos de la Iglesia católica, recibidos y aprobados en solemne administración de los sacramentos.
DEFINICIÓN
El Catecismo Romano [Ad parochos, De bapt., 2, 2, 5] define el bautismo así: El bautismo es el sacramento de regeneración por medio de agua en la palabra (per aquam in verbo). Santo Tomás de Aquino (III:66:1) da esta definición: "El bautismo es la ablución externa del cuerpo, llevado a cabo con la forma prescrita de palabras." Teólogos posteriores generalmente distinguen formalmente entre la definición física y la metafísica de este sacramento. Por la primera entienden la fórmula expresando la acción de ablución y pronunciación de la invocación de la Trinidad; por la última, la definición: "Sacramento de regeneración" o aquella institución de Cristo por la cual renacemos a la vida espiritual. La definición del Catecismo Romano suma las definiciones física y metafísica del bautismo. "El sacramento de regeneración" es la esencia metafísica del sacramento, mientras que la esencia física se expresa en la segunda parte de la definición, esto es, el lavado con agua (materia), acompañado por la invocación de la Santísima Trinidad (forma). El bautismo es, por lo tanto, el sacramento por el cual nacemos de nuevo del agua y del Espíritu Santo, esto es, por el cual recibimos una vida nueva y espiritual, la dignidad de adopción como hijos de Dios y herederos del reino de Dios.
NECESIDAD DEL BAUTISMO
Los teólogos católicos distinguen una necesidad doble, la cual llaman una necesidad de medios (medii) y una necesidad de precepto (præcepti). La primera (medii) indica una cosa a ser tan necesaria que, si falta (por culpabilidad), no puede obtenerse la salvación. La segunda (præcepti) se tiene cuando una cosa es sin duda tan necesaria que no puede omitirse voluntariamente sin pecar; sin embargo, la ignorancia del precepto o la incapacidad para cumplirlo, excusa la observancia. El bautismo se considera necesario tanto en medii y præcepti.
San Agustín (III De Anima) dice "Si deseas ser Católico, no creas, ni digas, ni enseñes, que los infantes que mueren antes del bautismo pueden obtener el perdón del pecado original".
EFECTOS DEL BAUTISMO
Para la Iglesia de Roma, el bautismo incorpora al creyente católico con el cuerpo místico de Cristo y lo hace participante de todos los privilegios de redención.
En esencia el bautismo provee para el católico:
(1) La Remisión de Todo Pecado, Original y Actual
El Concilio de Trento (Ses. V., can. v) anatematiza a todo aquel que niegue que la gracia de Cristo conferida en el bautismo no perdona la culpa del pecado original; o afirma que todo lo que verdadera y adecuadamente puede ser llamado pecado no es quitado por ese medio.
(2) Remisión del Castigo Temporal
El bautismo no sólo lava el pecado, sino que también remite el castigo por el pecado.
El Concilio de Trento (Ses. V) enseña: "No existe causa de condenación en aquellos que han sido verdaderamente sepultados con Cristo por el bautismo...Nada que demore su entrada al cielo".
SUBSTITUTOS PARA EL SACRAMENTO
Para intentar conciliar el hecho de que algunos cristianos pueden morir sin recibir el bautismo, y que al menos una persona fue confirmada como salva sin haber participado del sacramento del bautismo, los católicos identifican dos tipos de bautismos por analogía.
1- Bautismo por deseo.
Es enseñanza de la Iglesia Católica que cuando el bautismo de agua llega a ser una imposibilidad física o moral, la vida eterna puede ser obtenida por el bautismo por deseo o el bautismo de la sangre.
El Bautismo por Deseo (baptismus flaminis) es descrita por los católicos como una perfecta contrición de corazón, y cada acto de perfecta caridad o amor puro de Dios que contiene, al menos implícitamente, un deseo (votum) del bautismo, en este sentido el bautismo de deseo es aprobado por la Iglesia de Roma como un tipo de bautismo que puede suplir al bautismo como sacramental en agua en su efecto principal, la regeneración bautismal.
2- Bautismo de Sangre
El bautismo de sangre (baptismus sanquinis) es la obtención de la gracia de justificación al sufrir el martirio por la fe de Cristo.
La enseñanza católica es inflexible en este punto, en cuanto a que todos los que parten de esta vida sin bautismo, ya sea de agua, sangre o por deseo, son perpetuamente excluidos de la visión de Dios.
REBAUTISMO
1- Bautismo Condicional.
La Iglesia Católica Romana cree que no todo el bautismo administrado por “herejes” y “cismáticos”, entiéndase protestantes, entre otros, es inválido. Plantea que si se utiliza la materia adecuada (entiéndase agua) y la forma adecuada y durante el rito “se tuviere la intención de llevar a cabo lo que la iglesia lleva a cabo”, entonces es válido.
Ellos afirman que “Si hubiera entre las sectas una forma autorizada para bautizar, y si la necesidad y la importancia verdaderas del sacramento fuera enseñada uniformemente y puesta en práctica entre ellos, habría poca dificultad en cuanto al estatus de los convertidos de las sectas” [Enciclopedia Católica, VII]
Sin embargo, analizando esta afirmación, la tal constituye una clara evidencia de que si al practicarse el bautismo no se está teniendo como concepción que está ocurriendo la regeneración bautismal entonces el bautismo es inválido, por consiguiente, en la práctica, todos los ex protestantes conversos al catolicismo son rebautizados. La Iglesia Católica Romana, fuera del suyo, solamente reconoce como válidos sin discusión el bautismo administrado por la Iglesias Ortodoxas (antiguos católicos).
Al bautismo administrado por la Iglesia de Roma a los provenientes de alguna “secta” se le conoce como “Bautismo condicional” debido a la fórmula bautismal empleada “Si no estás bautizado, entonces yo te bautizo…”
Antes de recibir el bautismo católico, el converso que haya sido previamente bautizado en una iglesia protestante u otra secta deberá hacer una abjuración de su fe antigua.
Si el bautismo es conferido en forma absoluta, el converso no debe hacer abjuración o profesión de fe, ni debe hacer confesión de sus pecados y recibir absolución, debido a que el sacramento de regeneración lava sus ofensas pasadas. Si su bautismo ha de ser condicional, debe primero hacer una abjuración de sus errores, o una profesión de fe, y luego recibir el bautismo condicional, y por último hacer una confesión sacramental seguida de una absolución condicional. Si se juzga que el bautismo previo del converso es ciertamente válido, sólo debe hacer la abjuración o la profesión de fe y recibir la absolución de las censuras en las que hubiera podido incurrir (Excerpta Rit. Rom., 1878).
Análisis y comparación entre el sacramento del Bautismo practicado por las iglesias de tradición reformada y la Iglesia Católica Romana. Parte I
I- Definición de Sacramento
Berkhof define el sacramento de la siguiente manera:
Un sacramento es una ordenanza sagrada instituida por Cristo, en la cual mediante signos sensibles se representa, sella y aplica a los creyentes, la gracia de Dios en Cristo y los beneficios del pacto de la gracia; y los creyentes a su vez, participando de ellos expresan su fe y acercamiento a Dios. [BERKHOF L., Teología Sistemática, Editorial TELL, Jenison, Michigan, EE.UU., 1988, p. 737]
II- Institución del Bautismo como Sacramento.
1. Mateo 28:19. «"Por tanto id y doctrinad a todos los gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo».
2. Marcos 16:15 y 16. «Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura, el que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere será condenado».
III- Significado del bautismo para la Iglesia Cristiana Reformada.
A- El BAUTISMO COMO MEDIO DE GRACIA
En la teología reformada, la predicación de la Palabra en el poder del Espíritu es el medio primario por el cual la fe y la salvación vienen a aquellos a quienes Dios ha escogido. Ningún rito puede fungir en este papel primario. Como Pablo dijo, “la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo” (Rom 10:17).
Sin embargo, la Confesión Belga (escrita por Guido de Brés en l561. Fue aceptado como una confesión de las iglesias reformadas en la reunión eclesiástica de Wezel (l568) y en el famoso Sínodo de Dort en 1618-1619), en el artículo 33 explica que el sacramento funge en un papel secundario en conexión con la predicación de la Palabra.
“[Dios] ha añadido estos [sacramentos] a la Palabra del evangelio para representar mejor para nuestros sentidos externos tanto lo que nos permite entender por su Palabra como lo que hace internamente en nuestros corazones, confirmándonos la salvación que nos imparte.” http://www.prca.org/current/Confessions/CONFESION_BELGA.htm
El rito visible del bautismo es añadido a la predicación de la Palabra con el fin de confirmar lo que se predica y lo que experimentamos a través de la obra interna del Espíritu Santo en conexión con la predicación. Como continúa diciendo el artículo 33, a través de esta confirmación externa, Dios “alimenta y sostiene nuestra fe”.
Además, como la predicación de la Palabra, los sacramentos no garantizan que los que los reciben obtendrán las bendiciones ofrecidas. En este respecto, la Confesión de Fe de Westminster 28.5 niega tres puntos y esto es lo que distingue el concepto reformado de aquellos que identifican cercanamente el bautismo y la salvación: “la gracia y la salvación no están tan inseparablemente unidas a ella, de manera que no pueda alguna persona ser regenerada o salvada sin el bautismo, o que todos los que son bautizados sean indudablemente regenerados”. Primero, el bautismo y la “gracia y la salvación” no son completamente inseparables. Segundo, es posible que una persona sea regenerada o salvada sin el bautismo. Tercero, no todo el que ha sido bautizado es regenerado con toda certeza.
La confesión Belga sostiene en su artículo 15: “Y este pecado original no es del todo anulado, ni enteramente extirpado ni aun por el Bautismo, ya que de ahí surge siempre el pecado como corriente subterránea, al igual que de una fuente impura; si bien a los hijos de Dios no les es imputado para condenación, sino que les es perdonado por su Gracia y misericordia.”
Sin embargo, estas negaciones son seguidas inmediatamente por una afirmación de la “eficacia del Bautismo”, pero en términos del misterio divino. En la Confesión de Fe de Westminster leemos:
La eficacia del bautismo no está ligada al preciso momento en que es administrado; sin embargo, por el uso correcto de este sacramento, la gracia prometida no solamente se ofrece, sino que realmente se manifiesta y se otorga por el Espíritu Santo a aquellos (sean adultos o infantes) a quienes corresponde aquella gracia, según el consejo de la propia voluntad de Dios; en su debido tiempo.
Según Calvino, la Iglesia particular que expresa las marcas de la verdadera Iglesia no está permitido romper la unidad ni separarse de la comunión: "Hemos puesto la predicación de la Palabra y la administración de los sacramentos como marcas y señales para conocer la Iglesia, porque estas dos cosas no pueden existir sin que por la bendición de Dios fructifiquen y prosperen . . . es cierto que dondequiera que se escucha con reverencia la predicación del Evangelio y no se menosprecien los sacramentos, allí hay una forma de Iglesia, de la que no se puede dudar y a nadie es lícito menospreciar, mucho menos será lícito apartarse de ella y romper su unión . . ." [Calvino, lnst. R. C., IV, 10].
El bautismo nos es propuesto por Dios a fin de que sea para nosotros signo o muestra de nuestra depuración. Nos es enviado por Dios como una patente firmada y sellada, por la cual nos comunica, confirma y asegura que nuestros pecados son de tal modo perdonados, exculpados, abolidos, borrados, que nunca volverán a ser considerados por él. [Calvino, lnst. R. C., IV,, 15]
B- EL BAUTISMO COMO UN SÍMBOLO DE PURIFICACIÓN
1. Hechos 22:16. « ¿Por qué te detienes? Levántate, bautízate y lava tus pecados
invocando su nombre».
2. 1a Pedro 3:21. «A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos
salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como demanda de una
buena conciencia delante de Dios), por la resurrección de Jesucristo».
C- LA SUBSTITUCIÓN DEL BAUTISMO POR LA CIRCUNCISIÓN / LA APLICACIÓN PERMANENTE DEL PACTO DE ABRAHAM
En el Antiguo Testamento, la circuncisión fue el rito de iniciación al pacto de gracia. Fue establecida en los días de Abraham como una ceremonia perpetua (Gen 17:12). De hecho, no circuncidarse era violar el pacto ofrecido a Israel (Gen 17:14).
Los teólogos reformados basándose en esta pauta del Antiguo Testamento ven al bautismo como un rito de iniciación, de tal suerte que los que reciben el bautismo son iniciados en el pacto con Dios. Por esto es que la Confesión de Fe de Westminster 28:1 habla del bautismo como “una señal y sello del pacto de gracia”.
Como con la circuncisión, el bautismo no es un fin en sí mismo. Sirve como un recordatorio visible de la necesidad que tiene el pueblo del pacto de interiorizar su religión.
En el Antiguo Testamento, la inclusión en el pacto venía a través de la circuncisión física, pero el ideal de los israelitas antiguos no era sólo estar meramente circuncidados en sus cuerpos. Para recibir la bendición eterna del pacto debían circuncidar sus corazones. Moisés expresa este ideal en Deuteronomio 10:12-16:
¿Qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas á Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas á Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma; Que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos…Circuncidad pues el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz
“El Bautismo sirve también a nuestra confesión delante de los hombres, pues es una señal por la cual, públicamente, hacemos profesión de nuestro deseo de formar parte del pueblo de Dios, para servir y honrar a Dios en una misma religión con todos los fieles. Y por cuanto la alianza del Señor con nosotros viene principalmente confirmada por el Bautismo, por eso con toda razón bautizamos también a nuestros hijos, pues participan de la alianza eterna por la que el Señor promete que será, no sólo nuestro Dios, sino también el de nuestra descendencia.”[ CALVINO, JUAN, Breve instrucción cristiana, Quinta parte, punto III]
Cuando respondemos en obediencia “testificamos que ese bautismo es el sello perpetuo de nuestra adopción”, según reza en la Segunda Confesión Helvética (xx, 5.186) y “en el nombre de Cristo somos enlistados, ingresados y recibidos en el pacto y la familia, y así en la herencia de los hijos de Dios” (5.187)
REBAUTISMO
Las iglesias de tradición reformada se oponen al rebautismo.
martes, 5 de mayo de 2009
De siervo a siervo, en el jubileo de Juan Calvino.
Artículo escrito por Rev. Enrique Alvarez, presidente de la I.C.R en Cuba para la revista Phronesis.
Medio milenio, la frase se puede pronunciar fácilmente, sin embargo en dicho tiempo el curso de los eventos humanos puede girar varias veces. En este 2009 estaremos celebrando los 500 años del natalicio del eminentísimo teólogo Juan Calvino, quien naciera en Noyon, Francia, un 10 de julio. El tiempo transcurrido es bastante, suficiente para arrojar a las cenizas del olvido a cualquier ilustre y olvidar aun la más elevada de las enseñanzas, a pesar de ello, la vigencia del pensamiento de Calvino, y su testimonio, perduran habiéndose extendido por todo el mundo, pues aunque Ginebra fuera la ciudad que otrora le viera brillar para gloria de Dios, sus puertas no fueron lo suficientemente fuertes como para retenerle solo para sí y hoy su pensamiento preclaro, basado en la Palabra de Dios, se considera patrimonio de todos los creyentes en todos los confines de la tierra. Al decir de Clifton Kirkpatrik, presidente de la Alianza Reformada Mundial (A.R.M.), al dar inicio al jubileo en honor al teólogo, a principio de noviembre de 2008 en el muro de los reformadores de Ginebra “Juan Calvino, nativo de Francia, reformador de Ginebra, es verdaderamente un hijo del mundo. Este movimiento de reforma que empezó entre ustedes se ha expandido literalmente a todos partes del mundo”
El SINODO de La Iglesia Cristiana Reformada en Cuba ha querido dedicar este año, como sencillo homenaje, a este gran siervo de Dios. “Su visión”- esos sueños- es lo que celebramos en el jubileo de Calvino, en definitiva, y celebrar un jubileo es lo mínimo que podemos hacer para recordarlo, pues somos herederos de su legado.
El mejor homenaje que podemos ofrecerle en esta conmemoración es permanecer como firmes exponentes de sus valores, los cuales le inspiraron a trabajar para Dios en el lejano siglo XVI, y pueden aun servirnos de acicate en nuestros aciagos días para anhelar la pureza de la Palabra y el sacrificio del servicio ferviente. Ser seguidores de su visión es fomentar la unidad de los cristianos, la justicia social, y hacer ejercicio de una predicación fiel y del evangelio de Jesucristo, y al mismo tiempo es realizar un esfuerzo en gracia para cumplir el mandato de Pablo a Timoteo que encontramos en 2Timoteo.2:1,2, donde vemos al apóstol Pablo haciendo un llamamiento a Timoteo a recordar que ya había oído sus enseñanzas y predicaciones públicas, y por lo tanto debía estar conciente que formaba parte de un línea de comunicación muy concreta. Habiendo recibido el evangelio de Pablo, como Pablo lo había recibido de Cristo, este mismo contenido debía pasar a otros, es decir el fundamento de los apóstoles y profetas, el mismo fundamento sobre el cual se encuentra cimentado el pensamiento calvinista y que defiende con dignidad la iglesia cubana.
Al enfocar Pablo a Timoteo en el contenido del mensaje, también le instruye que busque “hombres fieles” (el término “fiel” es explícito en sí mismo). En las Escrituras mismas encontramos las características de un hombre “fiel”, el cual no debe ser neófito, no codicioso, ni contencioso, sino maduro, pudiendo gobernar su propia casa, apto para enseñar (1 Timoteo 3:1-7; 5:17-22; Tito1:5-9) firme en pensamientos, motivación y practica, pues deben ser portadores del mensaje de un Dios santo. Tal fue el ministerio que procuró Pablo y exhortó a Timoteo, y tal fue también el ministerio que nos legara Juan Calvino.
El ejemplo de Calvino, quien fue heredero de Pablo y de su discípulo Timoteo, nos insta a preparar líderes con semejantes actitudes, siervos en los cuales no haya cabida para la flojera, la pereza y la mediocridad. La cadena no termina con recordar lo escuchado, y buscar hombres idóneos, existe otro eslabón no menos importantes, y es el de expandir el evangelio de Jesucristo más allá de las fronteras de su territorio, ese era el sueño de Pablo, ver la cadena en marcha. Timoteo no debía descansar hasta no ver que la cadena estuviera en marcha. Ese también fue el sueño de Calvino, y ese debe ser el sueño de cada creyente, y es ese el anhelo del cual la Iglesia Cristiana Reformada en Cuba se ha apropiado. No podemos estar contentos hasta ver que nuestros discípulos estén enseñando a otros, y estos, a su vez, a otros. Pablo se multiplicó en Timoteo y Tito y ellos se multiplicaron en otros hasta llegar a Juan Calvino, quien se multiplicó en nosotros y nos legó el mismo llamado.
Algunos pensamientos
Una actitud saludable es contagiosa pero no esperemos a que otros nos la pasen; seamos portadores.
Autor Desconocido
Mateo 13:32
El cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.
Marcos 4:31
Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra.
Los pescadores saben que el mar es peligroso y las tormentas terribles, pero nunca han considerado estos peligros como razón suficiente para permanecer en tierra.
Vincent Van Gogh
Un lobo fue elegido rey entre sus congéneres y decretó una ley ordenando que lo que cada uno capturase en la caza, lo pusiera en común y lo repartiese por partes iguales entre todos; de esta manera ya no tendrían los lobos que devorarse unos a otros en épocas de hambre.
Pero en eso lo escuchó un asno que estaba por ahí cerca, y moviendo sus orejas le dijo: "Magnífica idea ha brotado de tu corazón, pero ¿por qué has escondido todo tu botín en tu cueva? Llévalo a tu comunidad y repártelo también, como lo has decretado".
El lobo, descubierto y confundido, derogó su ley.
Si alguna vez llegas a tener poder de legislar, sé el primero en cumplir tus propias leyes.
Fábula Esopo
Los pescadores saben que el mar es peligroso y las tormentas terribles, pero nunca han considerado estos peligros como razón suficiente para permanecer en tierra.
Vincent Van Goghde
Cuando sentimos que hemos llegado al límite de nuestra vida y que no podemos pasar más allá, démosle a ese obstáculo un último empujón porque bien pudiera ser ese el que abra aquella pesada puerta al éxito. Si no lo intentamos esta última vez, nunca sabremos. Atrevámonos.
Sarah Margaret Bradbury
Medio milenio, la frase se puede pronunciar fácilmente, sin embargo en dicho tiempo el curso de los eventos humanos puede girar varias veces. En este 2009 estaremos celebrando los 500 años del natalicio del eminentísimo teólogo Juan Calvino, quien naciera en Noyon, Francia, un 10 de julio. El tiempo transcurrido es bastante, suficiente para arrojar a las cenizas del olvido a cualquier ilustre y olvidar aun la más elevada de las enseñanzas, a pesar de ello, la vigencia del pensamiento de Calvino, y su testimonio, perduran habiéndose extendido por todo el mundo, pues aunque Ginebra fuera la ciudad que otrora le viera brillar para gloria de Dios, sus puertas no fueron lo suficientemente fuertes como para retenerle solo para sí y hoy su pensamiento preclaro, basado en la Palabra de Dios, se considera patrimonio de todos los creyentes en todos los confines de la tierra. Al decir de Clifton Kirkpatrik, presidente de la Alianza Reformada Mundial (A.R.M.), al dar inicio al jubileo en honor al teólogo, a principio de noviembre de 2008 en el muro de los reformadores de Ginebra “Juan Calvino, nativo de Francia, reformador de Ginebra, es verdaderamente un hijo del mundo. Este movimiento de reforma que empezó entre ustedes se ha expandido literalmente a todos partes del mundo”
El SINODO de La Iglesia Cristiana Reformada en Cuba ha querido dedicar este año, como sencillo homenaje, a este gran siervo de Dios. “Su visión”- esos sueños- es lo que celebramos en el jubileo de Calvino, en definitiva, y celebrar un jubileo es lo mínimo que podemos hacer para recordarlo, pues somos herederos de su legado.
El mejor homenaje que podemos ofrecerle en esta conmemoración es permanecer como firmes exponentes de sus valores, los cuales le inspiraron a trabajar para Dios en el lejano siglo XVI, y pueden aun servirnos de acicate en nuestros aciagos días para anhelar la pureza de la Palabra y el sacrificio del servicio ferviente. Ser seguidores de su visión es fomentar la unidad de los cristianos, la justicia social, y hacer ejercicio de una predicación fiel y del evangelio de Jesucristo, y al mismo tiempo es realizar un esfuerzo en gracia para cumplir el mandato de Pablo a Timoteo que encontramos en 2Timoteo.2:1,2, donde vemos al apóstol Pablo haciendo un llamamiento a Timoteo a recordar que ya había oído sus enseñanzas y predicaciones públicas, y por lo tanto debía estar conciente que formaba parte de un línea de comunicación muy concreta. Habiendo recibido el evangelio de Pablo, como Pablo lo había recibido de Cristo, este mismo contenido debía pasar a otros, es decir el fundamento de los apóstoles y profetas, el mismo fundamento sobre el cual se encuentra cimentado el pensamiento calvinista y que defiende con dignidad la iglesia cubana.
Al enfocar Pablo a Timoteo en el contenido del mensaje, también le instruye que busque “hombres fieles” (el término “fiel” es explícito en sí mismo). En las Escrituras mismas encontramos las características de un hombre “fiel”, el cual no debe ser neófito, no codicioso, ni contencioso, sino maduro, pudiendo gobernar su propia casa, apto para enseñar (1 Timoteo 3:1-7; 5:17-22; Tito1:5-9) firme en pensamientos, motivación y practica, pues deben ser portadores del mensaje de un Dios santo. Tal fue el ministerio que procuró Pablo y exhortó a Timoteo, y tal fue también el ministerio que nos legara Juan Calvino.
El ejemplo de Calvino, quien fue heredero de Pablo y de su discípulo Timoteo, nos insta a preparar líderes con semejantes actitudes, siervos en los cuales no haya cabida para la flojera, la pereza y la mediocridad. La cadena no termina con recordar lo escuchado, y buscar hombres idóneos, existe otro eslabón no menos importantes, y es el de expandir el evangelio de Jesucristo más allá de las fronteras de su territorio, ese era el sueño de Pablo, ver la cadena en marcha. Timoteo no debía descansar hasta no ver que la cadena estuviera en marcha. Ese también fue el sueño de Calvino, y ese debe ser el sueño de cada creyente, y es ese el anhelo del cual la Iglesia Cristiana Reformada en Cuba se ha apropiado. No podemos estar contentos hasta ver que nuestros discípulos estén enseñando a otros, y estos, a su vez, a otros. Pablo se multiplicó en Timoteo y Tito y ellos se multiplicaron en otros hasta llegar a Juan Calvino, quien se multiplicó en nosotros y nos legó el mismo llamado.
Algunos pensamientos
Una actitud saludable es contagiosa pero no esperemos a que otros nos la pasen; seamos portadores.
Autor Desconocido
Mateo 13:32
El cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.
Marcos 4:31
Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra.
Los pescadores saben que el mar es peligroso y las tormentas terribles, pero nunca han considerado estos peligros como razón suficiente para permanecer en tierra.
Vincent Van Gogh
Un lobo fue elegido rey entre sus congéneres y decretó una ley ordenando que lo que cada uno capturase en la caza, lo pusiera en común y lo repartiese por partes iguales entre todos; de esta manera ya no tendrían los lobos que devorarse unos a otros en épocas de hambre.
Pero en eso lo escuchó un asno que estaba por ahí cerca, y moviendo sus orejas le dijo: "Magnífica idea ha brotado de tu corazón, pero ¿por qué has escondido todo tu botín en tu cueva? Llévalo a tu comunidad y repártelo también, como lo has decretado".
El lobo, descubierto y confundido, derogó su ley.
Si alguna vez llegas a tener poder de legislar, sé el primero en cumplir tus propias leyes.
Fábula Esopo
Los pescadores saben que el mar es peligroso y las tormentas terribles, pero nunca han considerado estos peligros como razón suficiente para permanecer en tierra.
Vincent Van Goghde
Cuando sentimos que hemos llegado al límite de nuestra vida y que no podemos pasar más allá, démosle a ese obstáculo un último empujón porque bien pudiera ser ese el que abra aquella pesada puerta al éxito. Si no lo intentamos esta última vez, nunca sabremos. Atrevámonos.
Sarah Margaret Bradbury
miércoles, 8 de abril de 2009
Yo Soy.
“Y respondió Dios a Moisés: Yo soy el que soy. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel : Yo soy me ha enviado a vosotros.” Ex.3:14.
En la Biblia los nombres con que se designaban a las personas poseían vital importancia, por lo general describían alguna cualidad de la persona a la cual pertenecía. Por ejemplo: Débora era jueza y profetiza de todo Israel, su nombre significa abeja, pues ella como una abeja que da la dulce miel enseñaba la Palabra de Dios al pueblo, una abeja posee, además, un aguijón fuerte y doloroso, así Débora poseía en su mano la espada de la justicia.
Los nombres que Dios adopta para revelársenos son en extremo significativos pues nos hablan de las cualidades de nuestro Rey. Escudriñando las Escrituras encontraremos diversos nombres con los que Dios se autodesigna: “Jehová-Jiré (Jehová proveerá)” en Gn.22:14, “Jehová Nissi (Jehová es mi bandera)” en Ex.17:15, “Jehová-Tsidkenou (Jehová justicia nuestra)” en Jer.33:16. Estos constituyen solo una muestra del conjunto de los nombres de Dios, sin embargo no hay nombre más revelador, ni que nos hable más acerca de su poseedor que “Yo soy el que soy.”
“Yo soy” revela la autosuficiencia de Dios. Él no necesita de nadie para existir, mas todas las criaturas sin su cuidado morimos. Él es desde siempre y hasta siempre, nosotros, sin embargo, cobramos vida por su poderosa mano y viviremos mientras esta nos sustente. A Dios nadie le frustra los planes, nadie detiene su mano y le pregunta ¿qué haces?. Nuestro Rey Supremo es fuerte por sí mismo y su poder no le viene de ningún otro. El nombre “Yo soy” caracteriza y explica al resto de los nombres de Dios. Qué bendición la nuestra que hemos sido llamados a combatir en las huestes de YO SOY.
viernes, 31 de octubre de 2008
Sin fe es imposible agradarle
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Heb.11:6.
Una enorme verdad práctica es esta. La incredulidad es el fruto del orgullo y se opone diametralmente a la humildad. El incrédulo se resiste a creer en Dios porque no halla en sí mismo, en su orgullo, una razón para creer. Si a causa de algún sentimiento o pensamiento mío yo rehuso a creer en Dios, estoy haciéndome a mí mismo mejor que Él y esto es idolatría. Si me niego a creer en Dios estoy negando, además, las características y atributos que lo hacen digno de toda confianza. No hay mayor ofensa que no tenerle confianza, cuando no le creemos digno de nuestra fe le hacemos mentiroso (1Jn.5:10).
Si Dios declara su amor y yo no lo creo por las razones que fueren, manifiesto el orgullo inherente a mi naturaleza. El amor de Dios se derrama gratuitamente, jamás atraído por los méritos que no poseemos sino por su benevolencia y nuestra necesidad. Como pecadores debemos dar gloria a Dios y gracias infinitas que siendo el nuestro un Dios tan grande se preocupa de amarnos. Cuando nos acerquemos a Dios no pensemos jamás en la posición que merecemos, nunca será digna ni buena, sino en el lugar que Él merece en nuestros corazones.
jueves, 30 de octubre de 2008
La santidad conviene a tu casa.
Sal.93:5.
Tus testimonios son muy firmes; la santidad conviene a tu casa, oh Jehová por los siglos y para siempre.
Los seres humanos podemos vivir en unión con la mentira, la avaricia, la idolatría, pero Dios no puede hacerlo. El pecado no puede estar ante su presencia. La iglesia del Señor, es la morada del Altísimo, y es Él quien gobierna y juzga en medio de ella. Es, por eso, necesario que sus hijos legítimos, los que hemos sido redimidos por la sangre del Cordero, tengamos conciencia de la santidad de Dios, para respetarle y honrarle y esforzarnos porque nuestras obras sean aceptadas delante de Dios, y el Señor las mire con buenos ojos. No porque necesitemos hacer obras de justicia para ser salvados, sino para que nuestra vida se corresponda con el status que por la sangre de Cristo hemos alcanzado ante los ojos del Padre.
Ningún otro atributo o cualidad de Dios es resaltada con tanto énfasis como lo es la santidad de Dios. No se leerá en las Sagradas Escrituras que Dios es Amor, Amor, Amor, aunque ciertamente el amor de nuestro Padre Celestial escape a toda comprensión. No se encontrará tampoco que Dios es Omnipotente, Omnipotente, Omnipotente, aunque no nos quepa absolutamente ninguna duda de que el hacedor y sustentador de los cielos y la tierra posee un poder irrestricto e ilimitado. Sin embargo en Apocalipsis 4:8 podemos observar que en la adoración celestial el Señor es llamado “Santo, santo, santo...”
Reconocer la santidad de Dios nos ayuda a comprender mejor el carácter de nuestro Dios, Él se nos a revelado a nosotros como un Dios que no puede sufrir el pecado y nosotros sus hijos debemos aprender que la santidad conviene a Su casa.
miércoles, 29 de octubre de 2008
“Con los pies descalzos.”
“Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.” Ex.3:5.
Todos sabemos que la humildad operada por Dios es una gracia inapreciable. “Revestíos de toda humildad”, es uno de los preceptos divinos. No cabe duda, conociendo la grandeza y santidad de nuestro Dios, que el adorno más hermoso para un cristiano es la humildad.
En el llamamiento que hiciera el Señor a Moisés, el Señor manda a quitar las sandalias a su siervo como señal de la postura que debía adoptar el futuro libertador de Israel ante su Señor y Dios, una posición de reconocimiento de la inmensidad de Dios y un profundo sentido de su propia indignidad.
Nada hay que deshonre más a Dios y que sea, al mismo tiempo, más peligroso para nosotros que una vida caracterizada por la falsa humildad. Cuando bajo el pretexto de no reunir cualidades o condiciones para enfrentar una tarea a la que el Señor nos llama, nos excusamos delante de Dios, esto no es ciertamente humildad; porque nos delata delante de Él que si reconociéramos en nosotros las virtudes necesarias nos atribuiríamos el derecho a la posición o tarea a la que se nos llama y lo haríamos sin ningún miramiento. La aptitud de un siervo de Dios depende de su Señor, quien lo capacita y la actitud de este servidor debe ser de un sincero reconocimiento de su propia pequeñez en contraste con la grandeza divina.
Todos sabemos que la humildad operada por Dios es una gracia inapreciable. “Revestíos de toda humildad”, es uno de los preceptos divinos. No cabe duda, conociendo la grandeza y santidad de nuestro Dios, que el adorno más hermoso para un cristiano es la humildad.
En el llamamiento que hiciera el Señor a Moisés, el Señor manda a quitar las sandalias a su siervo como señal de la postura que debía adoptar el futuro libertador de Israel ante su Señor y Dios, una posición de reconocimiento de la inmensidad de Dios y un profundo sentido de su propia indignidad.
Nada hay que deshonre más a Dios y que sea, al mismo tiempo, más peligroso para nosotros que una vida caracterizada por la falsa humildad. Cuando bajo el pretexto de no reunir cualidades o condiciones para enfrentar una tarea a la que el Señor nos llama, nos excusamos delante de Dios, esto no es ciertamente humildad; porque nos delata delante de Él que si reconociéramos en nosotros las virtudes necesarias nos atribuiríamos el derecho a la posición o tarea a la que se nos llama y lo haríamos sin ningún miramiento. La aptitud de un siervo de Dios depende de su Señor, quien lo capacita y la actitud de este servidor debe ser de un sincero reconocimiento de su propia pequeñez en contraste con la grandeza divina.
martes, 21 de octubre de 2008
He hallado el Libro de la Ley...
“He hallado el libro de la Ley en la casa de Jehová” 2Re.22:8 b)
Con el hallazgo de la Palabra de Dios comenzó una de las mayores reformas espirituales en toda la historia del pueblo de Israel, aquella que fue encabezada por el rey Josías. El pueblo se había apartado de Jehová Dios, para servir diligente a los dioses de las naciones. Escuchando la voz de profetas falsos los cuales les daban una vana confianza y una seguridad vacua, obrando peor que todas las naciones que Dios había echando de delante de ellos (2Re.21:9). Una sucesión de perdidos reyes y sacerdotes corruptos habían logrado prostituir al pueblo abandonando la fe verdadera y cometiendo abominables actos en la presencia de Jehová, asesinando a los profetas de Dios los cuales levantaban sus voces para hacer volver al pueblo de su mal camino. Este era el panorama que reinaba en Israel cuando Josías comienza a reinar a los 8 años, y mucho no había cambiado cuando diez años más tarde es encontrado el libro de la ley como símbolo de un renacer y una esperanza espiritual.
Cuando en el año 1507 Martín Lutero ingresa a la orden de los agustinos, estaba muy lejos de imaginar que el Señor lo usaría como instrumento de una reforma de descomunales dimensiones en la fe y vida de Su Iglesia. Por diez años, nada cambió en el entorno que rodeaba al estudioso monje. La iglesia poseía en cuanto a la fe un panorama deprimente.
Como en los tiempos veterotestamentarios muchos profetas se levantaron antes para anunciar la Palabra de Dios, para abrir los ojos que estaban en tinieblas y hacer volver del mal camino al pueblo de Dios. Juan Wyclef (1324-1384), en Inglaterra, y Juan Huss (1369-1415), en Bohemia (actual República Checa) constituyeron ejemplos de estos dignos profetas, pre reformadores que sufrieron la persecución y la ira de los poderosos por tal de servir a su Señor y dar testimonio fiel de Sus Palabras. El pre reformador Juan Huss fue mártir por causa del Señor.
Para el año 1511 Lutero viaja a Roma y recibe un impacto emocional muy fuerte al apreciar el lujo y la corrupción que reina en “la santa sede”. Aproximadamente por estas fechas el papa León X decide construir la Basílica de San Pedro, y para asumir los gastos de construcción la venta de indulgencias proveyó el principal recurso. “Cuando una moneda cae en el arca, un alma sale del purgatorio” ese era el slogan comercial que empleaban para proporcionar cual falsos profetas la seguridad vacía y la paz falsa de aquellos que lucran con la credulidad humana. Qué hacer si cómo en los tiempos que precedieron a Josías los líderes espirituales se habían pervertido, sirviendo a su vientre antes que a su Señor, rindiendo y dando culto a las criaturas antes que al Creador. Ciegos guías de ciegos que conducían a todos a una irreparable perdición.
Es entonces cuando Lutero descubre las Sagradas Escrituras. En medio de una iglesia cuyos líderes enseñaban una salvación por obras, y practicaban el comercio del perdón, el sacerdote alemán encuentra en la Biblia aquel pasaje de. Ro.1:17 el cual declara “Más el justo por la fe vivirá”. Como el Santo Libro pudo dar a Josías la sabiduría y la pujanza para emprender su misión, Lutero encontró en estas palabras la luz y la fuerza para comenzar aquello que Dios transformaría en la más grande reforma espiritual de todos los tiempos.
En 1517, el 31 de octubre, clava en su iglesia en Wittenberg, Alemania las 95 tesis que removían los basamentos de la “sacrosanta” Iglesia Católico Romana. Oponiéndose al poder papal sobre la Iglesia Universal, y a la venta de indulgencias, entre otras falsedades promovidas otrora por la iglesia y sus líderes, se ganó Lutero la animadversión de aquellos hombres que lejos de Dios proclamaban ser sus paladines. Sin embargo, se ganó también la gratitud de los genuinos hijos de Dios, que de toda lengua, tiempo y nación creemos que “el justo por la fe vivirá”. Gracias a Dios por su hijo Lutero y gloria a Dios por su Santa Palabra.
Con el hallazgo de la Palabra de Dios comenzó una de las mayores reformas espirituales en toda la historia del pueblo de Israel, aquella que fue encabezada por el rey Josías. El pueblo se había apartado de Jehová Dios, para servir diligente a los dioses de las naciones. Escuchando la voz de profetas falsos los cuales les daban una vana confianza y una seguridad vacua, obrando peor que todas las naciones que Dios había echando de delante de ellos (2Re.21:9). Una sucesión de perdidos reyes y sacerdotes corruptos habían logrado prostituir al pueblo abandonando la fe verdadera y cometiendo abominables actos en la presencia de Jehová, asesinando a los profetas de Dios los cuales levantaban sus voces para hacer volver al pueblo de su mal camino. Este era el panorama que reinaba en Israel cuando Josías comienza a reinar a los 8 años, y mucho no había cambiado cuando diez años más tarde es encontrado el libro de la ley como símbolo de un renacer y una esperanza espiritual.
Cuando en el año 1507 Martín Lutero ingresa a la orden de los agustinos, estaba muy lejos de imaginar que el Señor lo usaría como instrumento de una reforma de descomunales dimensiones en la fe y vida de Su Iglesia. Por diez años, nada cambió en el entorno que rodeaba al estudioso monje. La iglesia poseía en cuanto a la fe un panorama deprimente.
Como en los tiempos veterotestamentarios muchos profetas se levantaron antes para anunciar la Palabra de Dios, para abrir los ojos que estaban en tinieblas y hacer volver del mal camino al pueblo de Dios. Juan Wyclef (1324-1384), en Inglaterra, y Juan Huss (1369-1415), en Bohemia (actual República Checa) constituyeron ejemplos de estos dignos profetas, pre reformadores que sufrieron la persecución y la ira de los poderosos por tal de servir a su Señor y dar testimonio fiel de Sus Palabras. El pre reformador Juan Huss fue mártir por causa del Señor.
Para el año 1511 Lutero viaja a Roma y recibe un impacto emocional muy fuerte al apreciar el lujo y la corrupción que reina en “la santa sede”. Aproximadamente por estas fechas el papa León X decide construir la Basílica de San Pedro, y para asumir los gastos de construcción la venta de indulgencias proveyó el principal recurso. “Cuando una moneda cae en el arca, un alma sale del purgatorio” ese era el slogan comercial que empleaban para proporcionar cual falsos profetas la seguridad vacía y la paz falsa de aquellos que lucran con la credulidad humana. Qué hacer si cómo en los tiempos que precedieron a Josías los líderes espirituales se habían pervertido, sirviendo a su vientre antes que a su Señor, rindiendo y dando culto a las criaturas antes que al Creador. Ciegos guías de ciegos que conducían a todos a una irreparable perdición.
Es entonces cuando Lutero descubre las Sagradas Escrituras. En medio de una iglesia cuyos líderes enseñaban una salvación por obras, y practicaban el comercio del perdón, el sacerdote alemán encuentra en la Biblia aquel pasaje de. Ro.1:17 el cual declara “Más el justo por la fe vivirá”. Como el Santo Libro pudo dar a Josías la sabiduría y la pujanza para emprender su misión, Lutero encontró en estas palabras la luz y la fuerza para comenzar aquello que Dios transformaría en la más grande reforma espiritual de todos los tiempos.
En 1517, el 31 de octubre, clava en su iglesia en Wittenberg, Alemania las 95 tesis que removían los basamentos de la “sacrosanta” Iglesia Católico Romana. Oponiéndose al poder papal sobre la Iglesia Universal, y a la venta de indulgencias, entre otras falsedades promovidas otrora por la iglesia y sus líderes, se ganó Lutero la animadversión de aquellos hombres que lejos de Dios proclamaban ser sus paladines. Sin embargo, se ganó también la gratitud de los genuinos hijos de Dios, que de toda lengua, tiempo y nación creemos que “el justo por la fe vivirá”. Gracias a Dios por su hijo Lutero y gloria a Dios por su Santa Palabra.
lunes, 13 de octubre de 2008
Entre consiervos.
“Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis…” Is.35:3-4.
Cuando leemos la historia del pueblo de Israel en el Antiguo Testamento podremos apreciar que en todo fue sustentado y bendecido por el paternal cuidado de Dios. Maná en el desierto, agua de la peña y “una tierra que fluye leche y miel”, se cuentan entre las innumerables dádivas de su generoso Señor. Sin embargo, contrario a lo que pudiera pensarse, no todo el bregar de este pueblo especial fue dichoso. Parte de su camino contuvo escabrosas montañas e hirientes picos que le hacían difícil continuar. Unas veces el Señor permitía los escollos para probar la fe de su hijo Israel, otras, estos venían como consecuencia de la represión amorosa de un Padre Misericordioso. Una y otra vez las pruebas tenían un propósito loable y su fin era incuestionablemente bueno. Si Israel caía, Jehová Dios le levantaba, si su corazón se tornaba duro y frío como el mármol, El Artista magistralmente sabía esculpir con su cincel sus huellas de amor. Si el oído de su hijo se ensordecía a la voz de su Señor, el Dios paciente sabía devolverle el don de escuchar sus estatutos y mandamientos.
La Iglesia es el Israel espiritual, el pueblo escogido de Dios, y como es de esperarse, su camino tampoco transcurre en deleitante quietud e impasible felicidad. Los mismos escollos y tropezaderos, las mismas pruebas y sin sabores vienen de parte de Dios con el saludable fin de pulir el oro que hay en nosotros y arrancar la escoria de nuestra plata.
Cuando se camina por un sendero florido y seguro es fácil gritar a pulmón pleno “soy un hijo o una hija de Dios”, pero el grito se hace más ahogado y a veces inteligible cuando estamos subiendo una empinada cuesta y por el esfuerzo nuestra respiración se corta. Sin embargo es en el momento difícil, en la hora de la prueba cuando, se conoce al verdadero siervo y al verdadero hijo de Dios. Aquel que firme en la recia batalla enfrenta con valor el zumbar de las flechas enemigas al pasar cerca hiriéndole a unas veces, derribándoles otras, pero que con disciplina de soldado sabe acatar las decisiones de sus líderes y apoyarles en el campo de batalla y luchar con fiereza por honrar la cruz que ostenta por estandarte, ese es el verdadero hijo y ese es el siervo más útil.
El verdadero siervo busca la unidad del pueblo de Dios y procura a toda costa esforzar y animar, mas el falso siervo, aquel que el enemigo plantó mientras el sembrador dormía, se propondrá aprovechar la hora de prueba para sembrar la duda, la discordia y la incertidumbre. Al verdadero siervo lo rige la cruz y el amor por la obra del Señor es su única inspiración. Al falso siervo lo guía su astucia carnal y su motivación es satisfacer a su dios que es su vientre. El verdadero siervo habla la verdad con entereza y su camino es
abierto, mas el falso emplea ardides y su plan es gestado en secreto. El maligno no ha venido sino a hurtar, matar y destruir y para cumplir su cometido utilizará a aquellos que entre nosotros se rindan a servirle en sus mezquinos propósitos. Un cristiano sabio sabrá discernir los espíritus y pesar las intenciones. Un genuino hijo de Dios, será integro al poner fin a la murmuración de Tobías y Sambalat y no permitirá que su ánimo decaiga sino que como los israelitas trabajará para reconstruir su muro y su templo, sosteniendo en una mano su espada y en la otra la pala de albañil. Hoy ha llegado el día de remangarnos las camisas y trabajar por levantar el muro derribado, con una mano al servicio y la otra presta a rechazar cada golpe de espada del maligno. La humildad y la dependencia de Dios son nuestras aliadas y la oración y la Santa Palabra nuestras más poderosas armas. La única guerra que se gana de rodillas es la guerra del creyente.
Porción de articulo tomado de la revista Phronesis, Revista de la Iglesia Cristiana Reformada en Cuba. Autor: Rev. Enrique M. Alvarez Cepero.
viernes, 12 de septiembre de 2008
Atributos comunicables de Dios. Parte 1.
Después de algún tiempo, pero como lo prometido es deuda, aquí les dejo una brevísima síntesis de los Atributos Comunicables de Dios.
Los Atributos son cualidades que caracterizan o identifican a un objeto o persona. En el caso de los atributos de Dios se refiere a las cualidades que caracterizan a nuestro Dios, siendo los atributos incomunicables aquellos que le identifican como divinidad y que lo distingue de su creación. Los atributos incomunicables son aquellos que no pueden encontrarse en ninguna criatura de Dios. Los atributos comunicables, sin embargo, son aquellos que Dios por su soberana voluntad ha regalado a la corona de la creación, el ser humano. Estas cualidades de Dios en nosotros nos permiten ser encontrados como imagen y semejanza del Creador. La diferencia sustancial en la expresión de los atributos comunicables en Dios y en nosotros consiste en que todos los atributos de Dios en su persona están afectados o caracterizados por el atributo incomunicable de la Infinitud, o sea Dios es infinitamente en todas las características que posee, no así nosotros.
Para estudiar los atributos comunicables generalmente se realizan varias subdivisiones con el objeto de clasificarlos o agruparlos, vamos a utilizar la siguiente clasificación, porque sencillamente hay que adoptar alguna:
-Atributos concernientes al conocimiento.
El conocimiento de Dios es un atributo que afectado por la infinitud o perfección de Dios nos da la Omnisciencia (“Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito.” Sal.147:5). El conocimiento en Dios abarca todas las esferas de la creación y aun a sí mismo.
En 2Cor.2:10-12 se afirma que Dios se conoce a sí mismo.
En el Sal.139:1-2 se muestra como Dios conoce las motivaciones del corazón humano.
En Dn.2:22 nos dice que Dios conoce lo secreto.
Otros textos que arrojan luz sobre el conocimiento de Dios:
Heb.4:13, 1Sa.16:7, 1Cr.28:9, Jer.17:10, Ez.11:5.
-Atributos morales.
Amor:
Dios es la eterna fuente de amor, la manifestación del amor se evidencia en el sacrificio desinteresado por el bienestar del ser amado, el sumo ejemplo de este sacrificio es la obra vicaria de Cristo Jesús en la cruz del Calvario.
1 Juan 4:8 “Dios es amor.”
Romanos 5:8 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
1 Juan 4: 1 “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”
Bondad:
Este atributo nos explica que Dios es el modelo del bien y todos sus pensamientos y acciones son buenos. Nosotros no tenemos derecho de decidir si determinada cosa hecho por Dios es buena o es mala. Nuestra bondad está viciada por el pecado y no nos permite apegarnos a la bondad de Dios totalmente. Solo Dios decide qué es bueno o qué no lo es.
Lucas 18: 19 “Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios.”
Salmo 100: 5 “Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.”
Continuará….
Los Atributos son cualidades que caracterizan o identifican a un objeto o persona. En el caso de los atributos de Dios se refiere a las cualidades que caracterizan a nuestro Dios, siendo los atributos incomunicables aquellos que le identifican como divinidad y que lo distingue de su creación. Los atributos incomunicables son aquellos que no pueden encontrarse en ninguna criatura de Dios. Los atributos comunicables, sin embargo, son aquellos que Dios por su soberana voluntad ha regalado a la corona de la creación, el ser humano. Estas cualidades de Dios en nosotros nos permiten ser encontrados como imagen y semejanza del Creador. La diferencia sustancial en la expresión de los atributos comunicables en Dios y en nosotros consiste en que todos los atributos de Dios en su persona están afectados o caracterizados por el atributo incomunicable de la Infinitud, o sea Dios es infinitamente en todas las características que posee, no así nosotros.
Para estudiar los atributos comunicables generalmente se realizan varias subdivisiones con el objeto de clasificarlos o agruparlos, vamos a utilizar la siguiente clasificación, porque sencillamente hay que adoptar alguna:
-Atributos concernientes al conocimiento.
El conocimiento de Dios es un atributo que afectado por la infinitud o perfección de Dios nos da la Omnisciencia (“Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito.” Sal.147:5). El conocimiento en Dios abarca todas las esferas de la creación y aun a sí mismo.
En 2Cor.2:10-12 se afirma que Dios se conoce a sí mismo.
En el Sal.139:1-2 se muestra como Dios conoce las motivaciones del corazón humano.
En Dn.2:22 nos dice que Dios conoce lo secreto.
Otros textos que arrojan luz sobre el conocimiento de Dios:
Heb.4:13, 1Sa.16:7, 1Cr.28:9, Jer.17:10, Ez.11:5.
-Atributos morales.
Amor:
Dios es la eterna fuente de amor, la manifestación del amor se evidencia en el sacrificio desinteresado por el bienestar del ser amado, el sumo ejemplo de este sacrificio es la obra vicaria de Cristo Jesús en la cruz del Calvario.
1 Juan 4:8 “Dios es amor.”
Romanos 5:8 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
1 Juan 4: 1 “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”
Bondad:
Este atributo nos explica que Dios es el modelo del bien y todos sus pensamientos y acciones son buenos. Nosotros no tenemos derecho de decidir si determinada cosa hecho por Dios es buena o es mala. Nuestra bondad está viciada por el pecado y no nos permite apegarnos a la bondad de Dios totalmente. Solo Dios decide qué es bueno o qué no lo es.
Lucas 18: 19 “Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios.”
Salmo 100: 5 “Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.”
Continuará….
lunes, 18 de agosto de 2008
La inmortalidad del alma.
Inmortalidad del alma.
Introducción:
La doctrina de la inmortalidad del alma ha ocupado a los más importantes teólogos de todos los tiempos. Agustín de Hipona, Tomás de Aquino, Juan Calvino y otros tantos y prestigiosos eruditos bíblicos han disertado respecto a esta doctrina que hoy nos ocupa. Hoy proponemos realizar una revisión de los principales conceptos sobre la inmortalidad del alma a la luz de las Sagradas Escrituras, autoridad final y única en cualquier debate filosófico-teológico.
I- El origen del alma.
Si vamos a hablar de la inmortalidad del alma hemos de entender qué es el alma y cuál es su origen:
Posturas históricas fundamentales. No vamos a abundar en el estudio de ninguna de estas posturas, puesto que no es el objeto fundamental de este tema, pero es importante conocerlas, aunque fuere grosso modo para poder situarnos en una perspectiva correcta:
Preexistencianismo:
Postura heterodoxa defendida por algunos teólogos, de los cuales el más conocido es Orígenes. Plantea la teoría de que las almas humanas existieron en un estado anterior y que algunos acontecimientos en aquel estado explican la condición en que actualmente se encuentran estas almas. Orígenes, por ejemplo, considera que la existencia material del hombre actualmente, con las desigualdades y deficiencias morales y físicas que las caracterizan, encuentran su fuente en pecados cometidos en la existencia anterior. Vigencia de esta postura: Los mormones. No necesita refutación, es heterodoxa.
Traducianismo:
Postura defendida por Tertuliano y otros estudiosos, que plantea que el alma se propaga juntamente con los cuerpos mediante la generación, y por lo mismo los padres la trasmiten a sus descendientes. Vigencia de esta postura: Enseñada por la iglesia luterana.
Objeciones:
1- Es contrario a la doctrina filosófica de la simplicidad del alma. El alma es una sustancia espiritual, pura, que no admite división. Si se acepta esta teoría habría también que aceptar que el alma del niño se desprende del alma de los padres. La teoría de que después de los 6 primeros días la obra creativa de Dios cesó, puede refutarse citando la obra activa de Dios en la regeneración.
2- El principal fallo de esta doctrina es cristológico, pues no puede explicar como Cristo no hereda el pecado de María si su alma humana es una propagación de la de María.
Creacionismo:
Postura aceptada generalmente dentro de los círculos evangélicos, que plantea que cada alma individual ha de ser considerada como una creación inmediata de Dios, debiendo su origen a un acto creativo directo aunque el momento en que ocurre no puede precisarse con exactitud.
Argumentos a favor:
1- Es consecuente con el relato bíblico de la creación donde se describen el cuerpo y el alma como de un origen diferente cada uno. Es, además consecuente con la distinción que se establece en las Escrituras entre cuerpo y alma. Ecl.12:7; Is.42:15; Zac.12:1; Heb.12:9-> Comparar con Num.16:22.
2- Reconoce sin tropiezos la postura bíblica de la indivisibilidad del alma.
3- No posee los tropiezos del traducionismo en la Cristología.
Objeciones y explicaciones a las objeciones:
1- Esta teoría, si se acepta que originalmente el alma humana se encuentra poseída por tendencias depravadas, hace entonces a Dios el creador de algo básicamente malo. Si se acepta entonces que el alma es esencialmente pura hace de Dios el autor del mal moral al poner el alma en un cuerpo impuro que la corromperá.
Explicación: Esta objeción falla en su enfoque respecto al pecado, ni el alma ni el cuerpo per se son malas. No es un mal genético que afecte al cuerpo o al alma, ni es una mancha que se propague de generación en generación. Los descendientes de Adán son pecadores, no como resultados de haber sido puestos en un cuerpo pecador, ni por haber sido creados con un alma corrupta, sino porque Dios les imputa la desobediencia de Adán. A esto se debe que Dios les retire la justicia original, y que la corrupción del pecado se desarrolle. O sea la santidad del hombre no es algo que le viene de sí mismo como consecuencia de la creación sino de su relación con el Dios Santísimo, y la separación de Dios resulta en injusticia y culpa para la raza humana. De acuerdo a la postura reformada de Adán y Eva como representantes federales de la humanidad
II- El hombre (unidad alma-cuerpo).
Antes de pasar a definir si es o no el alma inmortal, debemos entender el significado bíblico del término hombre. Entre las posturas que pueblan el escenario teológico de las iglesias cristianas existen dos que son aceptadas generalmente: 1- La postura de la tricotomía. 2- y La postura de la dicotomía.
Sin embargo, aunque los reformados creemos que esencialmente el hombre está compuesto por alma y cuerpo pensamos que no es saludable establecer una dicotomía entre ambos elementos, pues se corre el riesgo de enfatizar uno de los dos y restar importancia al otro pues “tomía” significa división, separación, que no ocurre en el hombre de manera natural.
Un pensamiento pagano introducido en la iglesia de manera subrepticia es la concepción de que el espíritu (alma) es más importante que el cuerpo. Este pensamiento tiene su origen en el filósofo Platón, quien concebía al cuerpo como la prisión del alma y era necesario procurar todo aquello que nos ayudara a liberar al alma de su cárcel material para que esta pudiera experimentar plenitud.
La visión del cuerpo como estuche corrupto de un alma pura es un pensamiento muy frecuente en los escritos de algunos teólogos a lo largo de la historia de la Iglesia. Por ejemplo, en Los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola se puede leer entre líneas el deseo de mortificar al cuerpo para librar al alma del pecado.
-¿Cuál es la postura correcta?
La postura correcta es el balance o equilibrio en la importancia que se concede tanto al cuerpo como al alma. El ser humano no es un cuerpo con alma, ni tampoco es un alma con cuerpo. La manera correcta de enfocarlo sería afirmar que el hombre es un alma y un cuerpo, donde cada uno de los dos elementos forman parte indisoluble del concepto hombre.
“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” Gn.2:7.
(Si queda duda en el auditorio citar a Jesús alimentando, sanado como muestra de la importancia que le concedía también al cuerpo humano.)
III- La muerte.
Habiendo comprendido el concepto Hombre procedamos a entender el concepto Muerte antes de pasar finalmente a disertar sobre la inmortalidad del alma. Sin la muerte no tendría sentido plantearnos la pregunta ¿es o no el alma inmortal?
Remitámonos nuevamente al libro de los Orígenes.
Gn.2:16-17. “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y el mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”
El resultado de la primera trasgresión fue:
1- La depravación total humana. La totalidad del ser humano, sin excepción fue viciada por causa del pecado, alcanzando a todo poder y facultad del cuerpo y el alma del ser humano.
2- Pérdida de la comunión con Dios, lo que lo condenó de manera automática a un estado de muerte espiritual, al separarse de la fuente de la vida. Ef.2:1,5,12; 14:18.
3- Introducción no solo de la muerte espiritual sino también de la muerte física. Fue condenado a volver al polvo de la tierra de donde fue tomado. Gen.3:19. Esta muerte es una herencia para toda la humanidad Ro.6:23.
La muerte física se refiere entonces a la separación antinatural entre el cuerpo y el alma.
La muerte espiritual, es la separación entre el hombre y Dios.
IV- La inmortalidad del alma.
El concepto de Inmortalidad del Alma, proviene, no de la tradición cristiana sino del Iluminismo del siglo 18 y de su equivalente el Deísmo.
Si se entiende inmortalidad como la imposibilidad de morir vemos claramente que no es cierta la inmortalidad del alma, puesto que el alma de todo ser humano no regenerado es de por sí un alma muerta. Recordar III-2 (El resultado de la primera trasgresión).
1ª Tim. 6:15-16 dice: “(...) el bienaventurado y único Soberano, Rey de reyes, y Señor de los que gobiernan, el único que posee inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el dominio sempiterno. Amén.” Esta inmortalidad, al decir de Berkhof, es “como una posesión original, eterna y necesaria” (1) en su condición de Dios.
Mas, si vemos la inmortalidad como existencia continuada es un concepto claramente bíblico. Para evitar conflictos de nomenclatura, vamos a referirnos a la Inmortalidad del Alma como Existencia Continuada.
Un concepto de que se opone a la postura bíblica de la existencia continuada del alma es la doctrina aniquilacionista o existencia condicionada, confesada por los miembros de la secta Testigos de Jehová y adventistas del séptimo día.
Si se habla de inmortalidad o existencia continuada debe verse a la luz de la voluntad divina, ninguna criatura posee en sí misma la virtud de existir sino que le es dada por Dios, esta es la postura más aceptada y correcta a juicio propio (Col.1:17 “Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten”. Hch.17:28. “Porque en Él vivimos y somos y nos movemos…”).
Sin embargo, en LA INMORTALIDAD DEL ALMA de SAN AGUSTIN, OBISPO DE HIPONA, este filósofo expone un grupo de razones para la inmortalidad del alma de un carácter más filosófico basado en el pensamiento de Plantón, quien ve las razones de la inmortalidad del alma fuera de Dios. Aunque no concordamos con esta postura la menciono para que se conozca:
El alma es inmortal porque:
1- porque es sujeto de la ciencia que es eterna
2- porque es sujeto de la razón que es inmutable.
3- La sustancia viva y el alma, que no es susceptible al cambio, aun siendo de algún modo capaz de cambiar, es inmortal.
4- El arte y los principios de las matemáticas son inmutables y no pueden existir sino en un alma que vive.
Para Agustín el alma es superior al cuerpo y después que ha sido creada por Dios posee existencia en sí misma. Agustín se dividía entre las dos posturas del origen del alma conocidas como Traducianismo y Creacionismo.
V- La conciencia del alma de los difuntos.
1- De la parábola del Rico y Lázaro se puede deducir un estado de conciencia postmorten. Lc.16.
2- 2Co.5:6-9 y Fil.1:23 expresan la expectación de Pablo por experimentar el gozo en la presencia del Señor, el cual no sería posible sin un estado de conciencia.
3- Heb.12:23 Se dice de los creyentes que se han acercado a la gran congregación de la cual forman parte “los espíritus de los justos hechos perfectos.” Lo cual implica de una existencia conciente de los muertos en Cristo.
4- Ap.6:9 Los espíritus claman venganza.
5- Ap.20:4 Habla de los que murieron y reinaron con Cristo.
VI- El estado intermedio.
El estado intermedio es el nombre que se atribuye al estado de las almas de los difuntos antes de la segunda venida de Cristo.
Hay estudiosos que afirman que el alma duerme desde el momento de su muerte hasta la segunda venida de Cristo, y que en este período de tiempo carece de conciencia. Los testigos de Jehová y los Adventistas del Séptimo Día defienden esta postura, la cual fue refutada por Juan Calvino en su libro “Sueño del alma.”
Argumentos a favor del Sueño del Alma y refutación:
1- Los seguidores de esta postura heterodoxa plantean como argumento el hecho de que en la Palabra de Dios el término sueño se emplee como sinónimo de muerte. Ej: Hch.7:60, 1 Ts.4:14,15. Esto sencillamente es una descontextualización de los pasajes que no merece la pena ni siquiera refutarlo.
2- Otro argumento, también pobre, que esgrimen es el de que aquellos que resucitaron como el caso del hijo de la viuda de Naím o Lázaro no hablaron de sus experiencias mientras estuvieron muertos, lo cual implica, según ellos, que no las tuvieron. Es también bastante simple de refutar este argumento, debido a que si no se recoge testimonio de aquellas cosas que ellos hablaron sobre la experiencia, no implica que no las tuvieran, además no sabemos con certeza si las era lícito hablar al respecto. 2 Co.14:2-4.
Luis Berkof parece apuntar en su libro de Teología Sistemática a estar en desacuerdo con la idea del estado intermedio, parece defender la tesis de que las almas de los justos, inmediatamente después de la muerte entran a la gloria, a la presencia de Dios y los impíos directo al infierno. Sus argumentos:
El Catecismo de Heidelberg a la pregunta: ¿Qué consuelo te proporciona la resurrección del cuerpo? Responde: “Que después de esta vida, no solo mi alma será inmediatamente llevada a la presencia de Cristo, su cabeza; sino también, este mi cuerpo, será levantado por el poder de Cristo, se unirá de nuevo con mi alma y será hecho semejante al glorioso cuerpo de Cristo.” A pesar de ello, él reconoce que muchos teólogos reformados hablan de un estado intermedio.
Cita como argumentos de la Biblia:
- Pablo dice que estar ausente del cuerpo es estar presente al Señor en 2Cor.5:8.
- Describe su deseo de partir y estar con Cristo. Fil.2:3.
- Jesús le dio al ladrón de la cruz la gozosa promesa de que ese mismo día estaría con Él en el paraíso. Lc.23:43. A la 2 Cor.12:3-4 paraíso solo puede significar el mismo cielo.
A pesar de ello no aborda el tema con claridad y deja sin explicar un sin número de interrogantes, entre las cuales se encuentra:
- El sentido del juicio final si ya las almas están en su lugar final. Será solo para los que vivan?
- Qué sentido tiene la expresión cielos nuevos y tierras nuevas a la luz de la concepción de Berkof.
Hoekema y Gerald Nyenhuis, sin embargo se inclinan a favor de un estado intermedio. Un tiempo en que el creyente ya experimenta la comunión con Dios; se encuentra en la presencia de Cristo pero no con la plenitud total que espera. Mientras que el impío se encuentra en un estado de expectación de juicio.
Conclusión:
Creemos en la existencia continuada del alma y que dicha existencia encuentra su fuente en Dios.
Bibliografía.
- Teología Sistemática. Luis Berkof.
- Lo que creemos los cristianos. Vol.2. Gerald Nyenhuis.
- La Biblia y el futuro. Antonio Hoekema.
Introducción:
La doctrina de la inmortalidad del alma ha ocupado a los más importantes teólogos de todos los tiempos. Agustín de Hipona, Tomás de Aquino, Juan Calvino y otros tantos y prestigiosos eruditos bíblicos han disertado respecto a esta doctrina que hoy nos ocupa. Hoy proponemos realizar una revisión de los principales conceptos sobre la inmortalidad del alma a la luz de las Sagradas Escrituras, autoridad final y única en cualquier debate filosófico-teológico.
I- El origen del alma.
Si vamos a hablar de la inmortalidad del alma hemos de entender qué es el alma y cuál es su origen:
Posturas históricas fundamentales. No vamos a abundar en el estudio de ninguna de estas posturas, puesto que no es el objeto fundamental de este tema, pero es importante conocerlas, aunque fuere grosso modo para poder situarnos en una perspectiva correcta:
Preexistencianismo:
Postura heterodoxa defendida por algunos teólogos, de los cuales el más conocido es Orígenes. Plantea la teoría de que las almas humanas existieron en un estado anterior y que algunos acontecimientos en aquel estado explican la condición en que actualmente se encuentran estas almas. Orígenes, por ejemplo, considera que la existencia material del hombre actualmente, con las desigualdades y deficiencias morales y físicas que las caracterizan, encuentran su fuente en pecados cometidos en la existencia anterior. Vigencia de esta postura: Los mormones. No necesita refutación, es heterodoxa.
Traducianismo:
Postura defendida por Tertuliano y otros estudiosos, que plantea que el alma se propaga juntamente con los cuerpos mediante la generación, y por lo mismo los padres la trasmiten a sus descendientes. Vigencia de esta postura: Enseñada por la iglesia luterana.
Objeciones:
1- Es contrario a la doctrina filosófica de la simplicidad del alma. El alma es una sustancia espiritual, pura, que no admite división. Si se acepta esta teoría habría también que aceptar que el alma del niño se desprende del alma de los padres. La teoría de que después de los 6 primeros días la obra creativa de Dios cesó, puede refutarse citando la obra activa de Dios en la regeneración.
2- El principal fallo de esta doctrina es cristológico, pues no puede explicar como Cristo no hereda el pecado de María si su alma humana es una propagación de la de María.
Creacionismo:
Postura aceptada generalmente dentro de los círculos evangélicos, que plantea que cada alma individual ha de ser considerada como una creación inmediata de Dios, debiendo su origen a un acto creativo directo aunque el momento en que ocurre no puede precisarse con exactitud.
Argumentos a favor:
1- Es consecuente con el relato bíblico de la creación donde se describen el cuerpo y el alma como de un origen diferente cada uno. Es, además consecuente con la distinción que se establece en las Escrituras entre cuerpo y alma. Ecl.12:7; Is.42:15; Zac.12:1; Heb.12:9-> Comparar con Num.16:22.
2- Reconoce sin tropiezos la postura bíblica de la indivisibilidad del alma.
3- No posee los tropiezos del traducionismo en la Cristología.
Objeciones y explicaciones a las objeciones:
1- Esta teoría, si se acepta que originalmente el alma humana se encuentra poseída por tendencias depravadas, hace entonces a Dios el creador de algo básicamente malo. Si se acepta entonces que el alma es esencialmente pura hace de Dios el autor del mal moral al poner el alma en un cuerpo impuro que la corromperá.
Explicación: Esta objeción falla en su enfoque respecto al pecado, ni el alma ni el cuerpo per se son malas. No es un mal genético que afecte al cuerpo o al alma, ni es una mancha que se propague de generación en generación. Los descendientes de Adán son pecadores, no como resultados de haber sido puestos en un cuerpo pecador, ni por haber sido creados con un alma corrupta, sino porque Dios les imputa la desobediencia de Adán. A esto se debe que Dios les retire la justicia original, y que la corrupción del pecado se desarrolle. O sea la santidad del hombre no es algo que le viene de sí mismo como consecuencia de la creación sino de su relación con el Dios Santísimo, y la separación de Dios resulta en injusticia y culpa para la raza humana. De acuerdo a la postura reformada de Adán y Eva como representantes federales de la humanidad
II- El hombre (unidad alma-cuerpo).
Antes de pasar a definir si es o no el alma inmortal, debemos entender el significado bíblico del término hombre. Entre las posturas que pueblan el escenario teológico de las iglesias cristianas existen dos que son aceptadas generalmente: 1- La postura de la tricotomía. 2- y La postura de la dicotomía.
Sin embargo, aunque los reformados creemos que esencialmente el hombre está compuesto por alma y cuerpo pensamos que no es saludable establecer una dicotomía entre ambos elementos, pues se corre el riesgo de enfatizar uno de los dos y restar importancia al otro pues “tomía” significa división, separación, que no ocurre en el hombre de manera natural.
Un pensamiento pagano introducido en la iglesia de manera subrepticia es la concepción de que el espíritu (alma) es más importante que el cuerpo. Este pensamiento tiene su origen en el filósofo Platón, quien concebía al cuerpo como la prisión del alma y era necesario procurar todo aquello que nos ayudara a liberar al alma de su cárcel material para que esta pudiera experimentar plenitud.
La visión del cuerpo como estuche corrupto de un alma pura es un pensamiento muy frecuente en los escritos de algunos teólogos a lo largo de la historia de la Iglesia. Por ejemplo, en Los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola se puede leer entre líneas el deseo de mortificar al cuerpo para librar al alma del pecado.
-¿Cuál es la postura correcta?
La postura correcta es el balance o equilibrio en la importancia que se concede tanto al cuerpo como al alma. El ser humano no es un cuerpo con alma, ni tampoco es un alma con cuerpo. La manera correcta de enfocarlo sería afirmar que el hombre es un alma y un cuerpo, donde cada uno de los dos elementos forman parte indisoluble del concepto hombre.
“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” Gn.2:7.
(Si queda duda en el auditorio citar a Jesús alimentando, sanado como muestra de la importancia que le concedía también al cuerpo humano.)
III- La muerte.
Habiendo comprendido el concepto Hombre procedamos a entender el concepto Muerte antes de pasar finalmente a disertar sobre la inmortalidad del alma. Sin la muerte no tendría sentido plantearnos la pregunta ¿es o no el alma inmortal?
Remitámonos nuevamente al libro de los Orígenes.
Gn.2:16-17. “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y el mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”
El resultado de la primera trasgresión fue:
1- La depravación total humana. La totalidad del ser humano, sin excepción fue viciada por causa del pecado, alcanzando a todo poder y facultad del cuerpo y el alma del ser humano.
2- Pérdida de la comunión con Dios, lo que lo condenó de manera automática a un estado de muerte espiritual, al separarse de la fuente de la vida. Ef.2:1,5,12; 14:18.
3- Introducción no solo de la muerte espiritual sino también de la muerte física. Fue condenado a volver al polvo de la tierra de donde fue tomado. Gen.3:19. Esta muerte es una herencia para toda la humanidad Ro.6:23.
La muerte física se refiere entonces a la separación antinatural entre el cuerpo y el alma.
La muerte espiritual, es la separación entre el hombre y Dios.
IV- La inmortalidad del alma.
El concepto de Inmortalidad del Alma, proviene, no de la tradición cristiana sino del Iluminismo del siglo 18 y de su equivalente el Deísmo.
Si se entiende inmortalidad como la imposibilidad de morir vemos claramente que no es cierta la inmortalidad del alma, puesto que el alma de todo ser humano no regenerado es de por sí un alma muerta. Recordar III-2 (El resultado de la primera trasgresión).
1ª Tim. 6:15-16 dice: “(...) el bienaventurado y único Soberano, Rey de reyes, y Señor de los que gobiernan, el único que posee inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el dominio sempiterno. Amén.” Esta inmortalidad, al decir de Berkhof, es “como una posesión original, eterna y necesaria” (1) en su condición de Dios.
Mas, si vemos la inmortalidad como existencia continuada es un concepto claramente bíblico. Para evitar conflictos de nomenclatura, vamos a referirnos a la Inmortalidad del Alma como Existencia Continuada.
Un concepto de que se opone a la postura bíblica de la existencia continuada del alma es la doctrina aniquilacionista o existencia condicionada, confesada por los miembros de la secta Testigos de Jehová y adventistas del séptimo día.
Si se habla de inmortalidad o existencia continuada debe verse a la luz de la voluntad divina, ninguna criatura posee en sí misma la virtud de existir sino que le es dada por Dios, esta es la postura más aceptada y correcta a juicio propio (Col.1:17 “Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten”. Hch.17:28. “Porque en Él vivimos y somos y nos movemos…”).
Sin embargo, en LA INMORTALIDAD DEL ALMA de SAN AGUSTIN, OBISPO DE HIPONA, este filósofo expone un grupo de razones para la inmortalidad del alma de un carácter más filosófico basado en el pensamiento de Plantón, quien ve las razones de la inmortalidad del alma fuera de Dios. Aunque no concordamos con esta postura la menciono para que se conozca:
El alma es inmortal porque:
1- porque es sujeto de la ciencia que es eterna
2- porque es sujeto de la razón que es inmutable.
3- La sustancia viva y el alma, que no es susceptible al cambio, aun siendo de algún modo capaz de cambiar, es inmortal.
4- El arte y los principios de las matemáticas son inmutables y no pueden existir sino en un alma que vive.
Para Agustín el alma es superior al cuerpo y después que ha sido creada por Dios posee existencia en sí misma. Agustín se dividía entre las dos posturas del origen del alma conocidas como Traducianismo y Creacionismo.
V- La conciencia del alma de los difuntos.
1- De la parábola del Rico y Lázaro se puede deducir un estado de conciencia postmorten. Lc.16.
2- 2Co.5:6-9 y Fil.1:23 expresan la expectación de Pablo por experimentar el gozo en la presencia del Señor, el cual no sería posible sin un estado de conciencia.
3- Heb.12:23 Se dice de los creyentes que se han acercado a la gran congregación de la cual forman parte “los espíritus de los justos hechos perfectos.” Lo cual implica de una existencia conciente de los muertos en Cristo.
4- Ap.6:9 Los espíritus claman venganza.
5- Ap.20:4 Habla de los que murieron y reinaron con Cristo.
VI- El estado intermedio.
El estado intermedio es el nombre que se atribuye al estado de las almas de los difuntos antes de la segunda venida de Cristo.
Hay estudiosos que afirman que el alma duerme desde el momento de su muerte hasta la segunda venida de Cristo, y que en este período de tiempo carece de conciencia. Los testigos de Jehová y los Adventistas del Séptimo Día defienden esta postura, la cual fue refutada por Juan Calvino en su libro “Sueño del alma.”
Argumentos a favor del Sueño del Alma y refutación:
1- Los seguidores de esta postura heterodoxa plantean como argumento el hecho de que en la Palabra de Dios el término sueño se emplee como sinónimo de muerte. Ej: Hch.7:60, 1 Ts.4:14,15. Esto sencillamente es una descontextualización de los pasajes que no merece la pena ni siquiera refutarlo.
2- Otro argumento, también pobre, que esgrimen es el de que aquellos que resucitaron como el caso del hijo de la viuda de Naím o Lázaro no hablaron de sus experiencias mientras estuvieron muertos, lo cual implica, según ellos, que no las tuvieron. Es también bastante simple de refutar este argumento, debido a que si no se recoge testimonio de aquellas cosas que ellos hablaron sobre la experiencia, no implica que no las tuvieran, además no sabemos con certeza si las era lícito hablar al respecto. 2 Co.14:2-4.
Luis Berkof parece apuntar en su libro de Teología Sistemática a estar en desacuerdo con la idea del estado intermedio, parece defender la tesis de que las almas de los justos, inmediatamente después de la muerte entran a la gloria, a la presencia de Dios y los impíos directo al infierno. Sus argumentos:
El Catecismo de Heidelberg a la pregunta: ¿Qué consuelo te proporciona la resurrección del cuerpo? Responde: “Que después de esta vida, no solo mi alma será inmediatamente llevada a la presencia de Cristo, su cabeza; sino también, este mi cuerpo, será levantado por el poder de Cristo, se unirá de nuevo con mi alma y será hecho semejante al glorioso cuerpo de Cristo.” A pesar de ello, él reconoce que muchos teólogos reformados hablan de un estado intermedio.
Cita como argumentos de la Biblia:
- Pablo dice que estar ausente del cuerpo es estar presente al Señor en 2Cor.5:8.
- Describe su deseo de partir y estar con Cristo. Fil.2:3.
- Jesús le dio al ladrón de la cruz la gozosa promesa de que ese mismo día estaría con Él en el paraíso. Lc.23:43. A la 2 Cor.12:3-4 paraíso solo puede significar el mismo cielo.
A pesar de ello no aborda el tema con claridad y deja sin explicar un sin número de interrogantes, entre las cuales se encuentra:
- El sentido del juicio final si ya las almas están en su lugar final. Será solo para los que vivan?
- Qué sentido tiene la expresión cielos nuevos y tierras nuevas a la luz de la concepción de Berkof.
Hoekema y Gerald Nyenhuis, sin embargo se inclinan a favor de un estado intermedio. Un tiempo en que el creyente ya experimenta la comunión con Dios; se encuentra en la presencia de Cristo pero no con la plenitud total que espera. Mientras que el impío se encuentra en un estado de expectación de juicio.
Conclusión:
Creemos en la existencia continuada del alma y que dicha existencia encuentra su fuente en Dios.
Bibliografía.
- Teología Sistemática. Luis Berkof.
- Lo que creemos los cristianos. Vol.2. Gerald Nyenhuis.
- La Biblia y el futuro. Antonio Hoekema.
jueves, 31 de julio de 2008
La mujer en la Biblia
Continuando la apología sobre el papel de la mujer en la Iglesia escudriñemos la Bilbia y dejémosla hablar:
Proposición: Si Dios a dicho que la mujer no hable en la congregación y no enseñe a los varones, violar este mandamiento es pecado.
Entonces: Si se puede probar que que existe una sola mujer que habla o profetisa o enseña a varones por voluntad de Dios la proposición es falsa.
Veamos que nos enseña el A.T:
1- Gn.1:27-28. Dios crea al hombre (varón y hembra) y les da a ambos poder, dominio y autoridad.
2- La mujer es ayuda idónea del hombre. Gn.2:18.
3- La sumisión a SU MARIDO se introduce como castigo al pecado. Gn.3:16.
Lib. Ex:
1- Ex.15:20 Se menciona a María como profetiza. En este pasaje en particular se le ve danzando y cantando con otras mujeres. Mas adelante veremos que María es una profetiza de oficio también.
Lib. Num.
1- María (la hermana de Moises mencionada anteriormente) reclama que Dios ha hablado a través de ella. Num.12:1-2. En el vrs.6 hay una confirmación de parte de Dios del oficio profético de María. El Señor le dice que Él a los otros profetas les habla por visiones, sueños, etc, pero que a Moisés cara a cara. En ningún momento es refutada la afirmación de María de que ella es profeta y que Dios ha hablado a través de ella, sino que solo se le dice que Moisés es un profeta "mejor". Aunque en este contexto vemos a María haciendo algo malo por lo cual es castigada, su castigo no viene por profetisar sino por murmurar contra Moisés.
Lib. Juec.
1- Débora: Jueza y profetisa de todo Israel (hombres incluidos). Juec.4:4. "los hijos de Israel subían a ella a juicio".
Supongamos que este tiempo gobernaba una mujer porque en esta época "cada uno hacía lo que bien le parecía". Si era inmoral que una mujer gobierne y profetice entonces era pecado lo que ella hacía, y Dios no la usaba. Recuerden que los principios de Jah son eternos y sus edictos morales inviolables. Veamos que dice la Biblia sobre la profecía:
2Pe.1:21 "Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana..." O sea que si Débora profetisaba era por la voluntad de Dios (igual que María).
Lib. 2 Cr.
1- 2 Cr.34:22-28. "Entonces Hilcías y los del rey fueron a Hulda profetisa, mujer de Salum hijo de Ticva, hijo de Harhas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalén en el segundo barrio, y le dijeron las palabras antes dichas."
Hulda profetisa, fue consultada por el rey Josías respecto al libro de la ley, esto implica que era considerada una autoridad. Incluso instruye a un rey (varón).
Se vuelve a mencionar en 2 Reyes 22:14
Lib. Pr.
1- Pr.31:10- Aquí se cambia la prespectiva de la mujer en el A.T, se le muestra incluso, haciendo negocios, oficio netamente masculino.
Lib. Joel.
1- Joel 2:28 "...y profetizarán vuestros hijos y vuestras HIJAS..." Esto se repite en ocasión del Pentecostés Hch.2:16-21. Entendiendo esto como un don espiritual y sabiendo que se emplean para gloria de Dios y edificación de la congregación se puede ver que ha de usarse en la congregación!
N.T
1- Mr. 15:40-41 Mujeres como discípulas. Revolucionario para la época.
2- Lucas 2:36 "Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad"
3- Hch.21:9 Hijas de Felipe profetisaban.
4 -Hechos 18:26
Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios.
Priscila enseña a Apolos.
5- 1Co.11:5 Se muestra claramente las disposiciones de Pablo para una mujer que ORE O PROFETICE EN PUBLICO.
"Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza.
Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado. "
Aquí no se refiere a como debe vestir la mujer en el culto, sino que se ve claramente que es una disposición (muy contextual según yo) de cómo debe esta profetizar y orar, en el verso anterior están las disposiciones de cómo deben hacerlo los varones.
6- Rom.16:1-3
" Os recomiendo además nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa de la iglesia en Cencrea;
que la recibáis en el Señor, como es digno de los santos, y que la ayudéis en cualquier cosa en que necesite de vosotros; porque ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo.
Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, "
Febe diaconisa. La palabra empleada para definir a Febe como diaconiza es identica a la empleada para los varones, era exactamente el mismo oficio.
7- 1Co.4:34 "Vuestras mujeres callen en la congregacion... si quieren aprender algo preguntenle a sus maridos". Dos argumentos aparentemente contradictorios en la misma carta (1Co.11:5 y 1Co.4:34) A la luz de 1Co.11:5 parece indicar que Pablo se estaba refiriendo a un problema muy propio de esta iglesia donde al parecer algunas mujeres interrumpían la profecía o enseñanza para preguntar y causaban desorden.
*7- 1Ti.2:11-15 ¿Cambió Pablo de concepto?¿Cómo explican 1Co.11? Si este pasaje es tan radical cómo podemos entender que Priscila enseñó a Apolo o Hulda a Josías y Débora a Barac? En este texto vemos a Pablo empleando los mismos argumentos de quien fue creado primero y quien fue creado por causa de quien, empleado en 1Co. para defender un problema ético contextual, el uso del velo. O sea, que aducir que este texto tiene un significado eterno en virtud de que los argumentos paulinos son una verdad eterna es futil, debido a que los vemos empleando estos mismos argumentos para defender una verdad contextual.
Sí se defiende una interpretación tan literalista de este pasaje, qué me dicen de aquellas que no pueden tener hijos???????
A mí me parece que a la luz del resto de la Biblia se ha de interpretar este pasaje también, por qué sacarlo de un contexto donde se muestra a las mujeres ejerciendo liderazgo, enseñando y profetizando.
Si tienen en cuenta el contexto histórico en que fue escrito este pasaje es fácil suponer que se debe a una situación de enfrentamiento con los pater familias intentando no perder lo que ellos entendían como su "control". Algo así como lo que pasó en el concilio de Jerusalén donde se adoptaron medidas, que fueron concesiones para aquellos que defendían que había que cumplir determinados ritos de la ley, donde se prohibe, solo por buscar concordia "el ahogamiento o la sangre..."
En textos deutorocanónicos como Evangelio de Tomás, Evangelio de Felipe, Pistis Sofía o Evangelio de María (s. II-IV), por citar sólo unos pocos, se encuentran vestigios de la confrontación entre diversos sectores de la Iglesia. Estos grupos están personificados en un discípulo o discípula de primera hora. Sus diálogos denotan los problemas que les enfrentaban, y uno de ellos era, sin duda, el papel de la mujer. Estos textos, a pesar de no poseer ningún valor teológico nos pueden aportar luz sobre el contexto histórico en que fueron escritos.
En el Evangelio de Tomás (s. II), Pedro llega a decir de María Magdalena: «Señor, que
María salga de entre nosotros, porque las mujeres no merecen la vida (114)» 44. En el
Evangelio de María (s. II), Cristo resucitado acaba de desaparecer dejando a los
discípulos desconsolados. María Magdalena les consuela y, a petición de Pedro, les
descubre la revelación que Jesús le dijo sólo a ella. Cuando acaba, Andrés dice: «Yo no creo que el Salvador pudo decir esas cosas». Pedro, a su vez, dice: «¿Es que el Salvador ha podido hablar con una mujer sin saberlo nosotros? ¿Es que tenemos que escucharla como si fuera preferida a nosotros?». Leví responde: «Pedro, observo que eres colérico, tratas a las mujeres como si fueran el enemigo. Si el Señor la ha hecho digna, ¿quién eres tú para rechazarla? Ciertamente el Señor la conoce bien. Por eso la ama más que a nosotros...» (15- 18).
Proposición: Si Dios a dicho que la mujer no hable en la congregación y no enseñe a los varones, violar este mandamiento es pecado.
Entonces: Si se puede probar que que existe una sola mujer que habla o profetisa o enseña a varones por voluntad de Dios la proposición es falsa.
Veamos que nos enseña el A.T:
1- Gn.1:27-28. Dios crea al hombre (varón y hembra) y les da a ambos poder, dominio y autoridad.
2- La mujer es ayuda idónea del hombre. Gn.2:18.
3- La sumisión a SU MARIDO se introduce como castigo al pecado. Gn.3:16.
Lib. Ex:
1- Ex.15:20 Se menciona a María como profetiza. En este pasaje en particular se le ve danzando y cantando con otras mujeres. Mas adelante veremos que María es una profetiza de oficio también.
Lib. Num.
1- María (la hermana de Moises mencionada anteriormente) reclama que Dios ha hablado a través de ella. Num.12:1-2. En el vrs.6 hay una confirmación de parte de Dios del oficio profético de María. El Señor le dice que Él a los otros profetas les habla por visiones, sueños, etc, pero que a Moisés cara a cara. En ningún momento es refutada la afirmación de María de que ella es profeta y que Dios ha hablado a través de ella, sino que solo se le dice que Moisés es un profeta "mejor". Aunque en este contexto vemos a María haciendo algo malo por lo cual es castigada, su castigo no viene por profetisar sino por murmurar contra Moisés.
Lib. Juec.
1- Débora: Jueza y profetisa de todo Israel (hombres incluidos). Juec.4:4. "los hijos de Israel subían a ella a juicio".
Supongamos que este tiempo gobernaba una mujer porque en esta época "cada uno hacía lo que bien le parecía". Si era inmoral que una mujer gobierne y profetice entonces era pecado lo que ella hacía, y Dios no la usaba. Recuerden que los principios de Jah son eternos y sus edictos morales inviolables. Veamos que dice la Biblia sobre la profecía:
2Pe.1:21 "Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana..." O sea que si Débora profetisaba era por la voluntad de Dios (igual que María).
Lib. 2 Cr.
1- 2 Cr.34:22-28. "Entonces Hilcías y los del rey fueron a Hulda profetisa, mujer de Salum hijo de Ticva, hijo de Harhas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalén en el segundo barrio, y le dijeron las palabras antes dichas."
Hulda profetisa, fue consultada por el rey Josías respecto al libro de la ley, esto implica que era considerada una autoridad. Incluso instruye a un rey (varón).
Se vuelve a mencionar en 2 Reyes 22:14
Lib. Pr.
1- Pr.31:10- Aquí se cambia la prespectiva de la mujer en el A.T, se le muestra incluso, haciendo negocios, oficio netamente masculino.
Lib. Joel.
1- Joel 2:28 "...y profetizarán vuestros hijos y vuestras HIJAS..." Esto se repite en ocasión del Pentecostés Hch.2:16-21. Entendiendo esto como un don espiritual y sabiendo que se emplean para gloria de Dios y edificación de la congregación se puede ver que ha de usarse en la congregación!
N.T
1- Mr. 15:40-41 Mujeres como discípulas. Revolucionario para la época.
2- Lucas 2:36 "Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad"
3- Hch.21:9 Hijas de Felipe profetisaban.
4 -Hechos 18:26
Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios.
Priscila enseña a Apolos.
5- 1Co.11:5 Se muestra claramente las disposiciones de Pablo para una mujer que ORE O PROFETICE EN PUBLICO.
"Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza.
Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado. "
Aquí no se refiere a como debe vestir la mujer en el culto, sino que se ve claramente que es una disposición (muy contextual según yo) de cómo debe esta profetizar y orar, en el verso anterior están las disposiciones de cómo deben hacerlo los varones.
6- Rom.16:1-3
" Os recomiendo además nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa de la iglesia en Cencrea;
que la recibáis en el Señor, como es digno de los santos, y que la ayudéis en cualquier cosa en que necesite de vosotros; porque ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo.
Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, "
Febe diaconisa. La palabra empleada para definir a Febe como diaconiza es identica a la empleada para los varones, era exactamente el mismo oficio.
7- 1Co.4:34 "Vuestras mujeres callen en la congregacion... si quieren aprender algo preguntenle a sus maridos". Dos argumentos aparentemente contradictorios en la misma carta (1Co.11:5 y 1Co.4:34) A la luz de 1Co.11:5 parece indicar que Pablo se estaba refiriendo a un problema muy propio de esta iglesia donde al parecer algunas mujeres interrumpían la profecía o enseñanza para preguntar y causaban desorden.
*7- 1Ti.2:11-15 ¿Cambió Pablo de concepto?¿Cómo explican 1Co.11? Si este pasaje es tan radical cómo podemos entender que Priscila enseñó a Apolo o Hulda a Josías y Débora a Barac? En este texto vemos a Pablo empleando los mismos argumentos de quien fue creado primero y quien fue creado por causa de quien, empleado en 1Co. para defender un problema ético contextual, el uso del velo. O sea, que aducir que este texto tiene un significado eterno en virtud de que los argumentos paulinos son una verdad eterna es futil, debido a que los vemos empleando estos mismos argumentos para defender una verdad contextual.
Sí se defiende una interpretación tan literalista de este pasaje, qué me dicen de aquellas que no pueden tener hijos???????
A mí me parece que a la luz del resto de la Biblia se ha de interpretar este pasaje también, por qué sacarlo de un contexto donde se muestra a las mujeres ejerciendo liderazgo, enseñando y profetizando.
Si tienen en cuenta el contexto histórico en que fue escrito este pasaje es fácil suponer que se debe a una situación de enfrentamiento con los pater familias intentando no perder lo que ellos entendían como su "control". Algo así como lo que pasó en el concilio de Jerusalén donde se adoptaron medidas, que fueron concesiones para aquellos que defendían que había que cumplir determinados ritos de la ley, donde se prohibe, solo por buscar concordia "el ahogamiento o la sangre..."
En textos deutorocanónicos como Evangelio de Tomás, Evangelio de Felipe, Pistis Sofía o Evangelio de María (s. II-IV), por citar sólo unos pocos, se encuentran vestigios de la confrontación entre diversos sectores de la Iglesia. Estos grupos están personificados en un discípulo o discípula de primera hora. Sus diálogos denotan los problemas que les enfrentaban, y uno de ellos era, sin duda, el papel de la mujer. Estos textos, a pesar de no poseer ningún valor teológico nos pueden aportar luz sobre el contexto histórico en que fueron escritos.
En el Evangelio de Tomás (s. II), Pedro llega a decir de María Magdalena: «Señor, que
María salga de entre nosotros, porque las mujeres no merecen la vida (114)» 44. En el
Evangelio de María (s. II), Cristo resucitado acaba de desaparecer dejando a los
discípulos desconsolados. María Magdalena les consuela y, a petición de Pedro, les
descubre la revelación que Jesús le dijo sólo a ella. Cuando acaba, Andrés dice: «Yo no creo que el Salvador pudo decir esas cosas». Pedro, a su vez, dice: «¿Es que el Salvador ha podido hablar con una mujer sin saberlo nosotros? ¿Es que tenemos que escucharla como si fuera preferida a nosotros?». Leví responde: «Pedro, observo que eres colérico, tratas a las mujeres como si fueran el enemigo. Si el Señor la ha hecho digna, ¿quién eres tú para rechazarla? Ciertamente el Señor la conoce bien. Por eso la ama más que a nosotros...» (15- 18).
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